Callos a La Madrileña
¡Callos a la Madrileña: El Guiso Español que te Abriga el Alma!
¿Alguna vez has probado algo que te transporte directamente a casa de tu abuela? ¡Pues así son los callos a la madrileña ! Este plato es puro sabor, un abrazo calentito para el estómago.
¿Te animas a prepararlo conmigo?
Un Clásico con Historia y Sabor
Los callos a la madrileña son mucho más que un simple guiso. ¡Son un emblema de la gastronomía madrileña! Se dice que tienen sus orígenes en tiempos humildes.
¡Los platos de cuchara españoles son un tesoro! Esta receta tradicional requiere paciencia, ¡pero te aseguro que el resultado vale la pena! Esta receta es para unas 6-8 personas.
¡Perfecta para compartir con familia y amigos!
El Secreto de la Abuela (con un Toque Moderno)
Los callos caseros son una explosión de sabor. ¡Te llenan de energía y te reconfortan! Son ideales para esos días fríos en los que necesitas un buen chute de alegría.
¿Lo mejor de todo? ¡Es una receta que puedes adaptar a tu gusto! Y ademas es una excelente fuente de colágeno.
¡Ideal para las articulaciones!
¿Qué Necesitamos para Triunfar con los Callos?
Para preparar estos callos a la madrileña de infarto, necesitarás:
- Callos de ternera: 900 gramos, bien limpios. ¡Ojo! La limpieza es clave.
- Vinagre: 120 ml, para lavar los callos. ¡Truco de la abuela!
- Chorizo: 115 gramos, ¡que sea de calidad!
- Morcilla: 115 gramos, otro imprescindible.
- Además, cebolla, zanahoria, ajo, tomate, pimentón, caldo de carne... ¡Y mucho cariño!
- Opcional: Hueso de jamón. ¡Le da un toque brutal!
- No olvides el aceite de oliva, sal, pimienta y perejil fresco para decorar.
¡Y ahora, a cocinar!
¡Claro que sí! Vamos a hablar de lo que necesitas para preparar unos callos a la madrileña que quiten el sentido.
¡De esos que te transportan directamente a la Puerta del Sol! Y no te preocupes, te lo cuento como si estuviéramos tomando un café, sin rollos raros.
Ingredientes y Equipo: La Clave del Éxito en tus Callos Caseros
Para que tus callos receta tradicional sean un éxito, la calidad de los ingredientes es fundamental. No te voy a mentir, ¡aquí no vale racanear! Pero tampoco hace falta arruinarse, eh?
Ingredientes Estrella
- Callos de ternera : 900g (2 lbs) . ¡Ojo! Busca unos callos bien limpios, a ser posible de panza de vaca. Si no, toca currártelo lavándolos a conciencia.
- Vinagre blanco : 120ml (½ taza) . Un chorrito para limpiar y ablandar los callos. Yo uso vinagre de vino blanco, pero si tienes de manzana, ¡también vale!
- Sal gruesa : 15g (1 cucharada) . ¡Importantísima!
- Aceite de oliva : 30ml (2 cucharadas) . ¡Del bueno, eh! Un aceite de oliva virgen extra le da un toque especial.
- Cebolla : 200g (1 grande) , picadita fina.
- Zanahorias : 150g (2 medianas) , peladas y en dados.
- Ajo : 2 dientes , bien picaditos.
- Pimentón de la Vera (ahumado) : 1 cucharadita . ¡Esto es clave! Le da un sabor ahumado irresistible.
- Pimentón picante : ½ cucharadita (opcional). Si te va la marcha, ¡dale caña!
- Comino molido : ¼ cucharadita . Un toque exótico que le va de perlas.
- Tomillo seco : ¼ cucharadita .
- Tomate triturado : 800g (1 lata grande de 28oz) .
- Caldo de carne : 240ml (1 taza) . Si es casero, ¡mejor que mejor!
- Vino blanco seco : 240ml (1 taza) (opcional). Le da un toque de alegría.
- Chorizo : 115g (4oz) , español, duro y en rodajas. ¡Un chorizo de calidad!
- Morcilla : 115g (4oz) , en rodajas. ¡La morcilla le da un saborazo!
- Hueso de jamón serrano : 1 (opcional). Si tienes uno por ahí, ¡no lo dudes! Si no, jamón serrano en dados.
- Laurel : 1 hoja.
- Sal y pimienta negra al gusto.
- Perejil fresco picado para decorar (opcional).
Para la calidad de los callos, fíjate que tengan un color rosado y un olor fresco. ¡Huye de los que tengan un color raro o un olor fuerte! Y el chorizo y la morcilla, ¡de los buenos! Busca marcas españolas, que no te engañen.
Sobre el vinagre para callos, el blanco es ideal para limpiar y ablandar, pero si te animas puedes probar un vinagre de Jerez, pero OJO con las cantidades y acidez!
El Secreto del Sabor
Aquí está el truco: el pimentón de la Vera es imprescindible para un sabor ahumado auténtico. El comino y el tomillo le dan un toque especial.
Si quieres darle un punto picante, añade un poco de pimentón picante o una guindilla. ¡Pero con moderación!
¿No tienes pimentón de la Vera? Puedes usar pimentón dulce y añadir unas gotas de humo líquido (se encuentra en tiendas gourmet). Pero, sinceramente, ¡no es lo mismo!
Utensilios Imprescindibles
- Olla grande o cazuela de hierro fundido (tipo "Dutch oven"). Aquí se va a cocer todo a fuego lento.
- Tabla de cortar.
- Cuchillo de chef.
- Bol grande.
- Espumadera.
- Colador.
Si no tienes una olla de hierro fundido, una olla normal grande te vale. Lo importante es que tenga fondo grueso para que no se peguen los callos.
¡Y ya está! Con esto tienes todo lo necesario para preparar unos callos a la madrileña de rechupete. ¡Anímate a probar la receta callos ! Ya verás qué estofado de callos más rico te sale.
¡Callos a la Madrileña Como los de la Abuela!
¡Hola, mi gente! Hoy nos metemos en la cocina para preparar un plato que es pura España : ¡unos callos a la madrileña que te van a transportar directamente a la mesa de tu abuela! Honestamente, no hay nada como un buen plato de cuchara español para entonar el cuerpo y el alma.
Y estos callos caseros , ¡son la bomba!
¿Te acuerdas del olorcito que inundaba la casa cuando la abuela preparaba el estofado de callos ? ¡Qué recuerdos! Pues hoy vamos a recrear esa magia.
No te asustes, aunque al principio parece complicado, con mis truquitos verás que es más fácil de lo que crees.
¡Vamos allá!
¡Manos a la Obra! Preparando el Terreno
Antes de empezar a liarnos, tenemos que tener todo listo. La mise en place , como dicen los chefs. ¡Nada de andar buscando el chorizo a mitad de la receta!
- Lo esencial: Tripea de ternera bien limpia, cebolla, zanahoria, ajo, tomate triturado, chorizo , morcilla , pimentón dulce y picante, comino, tomillo, laurel, caldo de carne, y un hueso de jamón (si tienes, ¡mejor que mejor!).
- Truquito ahorra tiempo: Pide en la carnicería que te limpien la tripea. ¡Te ahorrarás un montón de trabajo! Y si tienes Thermomix, ¡aún más fácil!
- ¡Ojo al dato! La limpieza de la tripea es crucial. Si no lo haces bien, el plato puede saber raro. ¡Así que a frotar bien!
Paso a Paso: ¡A Cocinar se ha Dicho!
- ¡Limpia que te Limpia! : Enjuaga bien los callos bajo el grifo. Luego, ponlos en un bol con agua, vinagre para callos (un buen chorro, como 120ml) y sal gorda (15g). Déjalos ahí por lo menos 30 minutos. ¡Esto ayuda a quitarle el "olor fuerte"!
- ¡A Cocer se ha Dicho! : Pon los callos en una olla grande, cúbrelos con agua y hiérvelos. Baja el fuego y cocina a fuego lento durante 1-1.5 horas . ¡Verás que sale espumita, quítasela con una espumadera!
- Sofrito, ¡Que te Quiero! : En la misma olla, echa un buen chorro de aceite de oliva (30ml). Sofríe la cebolla y la zanahoria picaditas hasta que estén blanditas (unos 5-7 minutos). Añade el ajo picado y dale una vuelta (1 minuto) hasta que huela rico.
- ¡Especias al Poder! : Echa el pimentón dulce y picante (1 cucharadita y media), el comino y el tomillo (un cuarto de cucharadita de cada). Remueve bien por 30 segundos para que no se quemen.
- ¡Salsa, Ven a Mí! : Añade el tomate triturado (800g), el caldo de carne (240ml) y, si te animas, un vasito de vino blanco seco (240ml). ¡Dale un hervor!
- ¡Todos a la Olla! : Echa los callos escurridos y troceados, el chorizo y la morcilla en rodajas (115g cada uno), el hueso de jamón (si lo tienes) y una hoja de laurel. Salpimienta al gusto.
- ¡A Fuego Lento y con Paciencia! : Baja el fuego al mínimo, tapa la olla y deja que se cocine a fuego lento durante 1.5-2 horas . ¡Remueve de vez en cuando para que no se pegue!
- ¡A Comer! : Quita el hueso de jamón y el laurel. ¡Sirve calentito con perejil picado!
Trucos de la Abuela (¡y Míos!)
- ¡La tripea, bien limpia! Ya te lo he dicho, pero insisto. ¡Es clave!
- ¡A fuego lento, sin prisas! Cuanto más tiempo se cocinen los callos , más ricos estarán.
- ¿Quieres darle un toque especial? Añade unos callos con garbanzos cocidos al final. ¡Quedan de lujo!
¡Y ya está! ¡Unos callos a la madrileña de rechupete! ¡A disfrutar!
Notas de la Abuela para unos Callos a la Madrileña de Película
Vale, ya tienes la receta callos lista. ¡Pero ojo! Aquí te dejo unos truquitos para que tu estofado de callos sea de premio.
Son esos detalles que marcan la diferencia, ¿sabes? Como cuando mi abuela añadía un chorrito de vinagre para callos . ¡Madre mía, qué saborazo!
Sugerencias para Servir: ¡A Lucir la Cazuela!
¿Cómo emplatamos estos callos caseros ? Olvídate de florituras. Esto es un plato de cuchara españoles rústico. Sirve bien caliente en un plato hondo, con una buena rebanada de pan crujiente para mojar.
¡Y no te olvides del pimentón espolvoreado por encima! Da un toque de color y sabor que enamora.
¿Con qué lo acompaño? Pues mira, unos callos con garbanzos ya son plato único, pero si quieres rizar el rizo, una ensalada verde fresquita viene de maravilla para contrastar con la contundencia del plato.
Y para beber, un buen vino tinto, ¡de Rioja a ser posible! O una cervecita bien fría, ¡que también pega de lujo!
Conservación: Que no se te Escapen los Sabores
Si te sobran (cosa que dudo), guarda los callos receta tradicional en un recipiente hermético en la nevera. Aguantan perfectamente 2-3 días .
Para recalentar, lo mejor es hacerlo a fuego lento en una olla, removiendo de vez en cuando. Si lo haces en el microondas, ten cuidado de que no se sequen.
¿Congelar? ¡Claro que sí! Si has hecho mucha cantidad, puedes congelar porciones individuales. Así tienes callos listos para cuando te apetezca.
Al descongelar, déjalos en la nevera durante la noche. Luego, calienta como te he dicho antes.
Variaciones: ¡Dale tu Toque Personal!
¿Eres de los que cuidan la línea? Pues puedes hacer una versión más ligera quitando parte del chorizo y la morcilla .
Y si eres vegetariano, ¡no te preocupes! Puedes usar setas y legumbres para imitar la textura de los callos originales.
¡Quedan de vicio!
¿Y si no tengo estos ingredientes? No pasa nada. Adapta la receta a lo que tengas en la nevera. En invierno, puedes añadir unas castañas. ¡Le dan un toque dulce muy rico!
Un Poco de Nutrición (Sin Agobios)
Vale, los callos a la madrileña no son precisamente una ensalada, ¡pero tampoco hay que demonizarlos! Aportan proteínas, hierro y vitaminas del grupo B.
Eso sí, también tienen grasita, así que mejor consumirlos con moderación. Una ración de unos 200 gramos puede tener alrededor de 400 calorías.
¡Pero oye, un capricho de vez en cuando no mata a nadie!
Anímate a preparar esta receta. No te arrepentirás. Y recuerda, la cocina es para disfrutar. ¡Así que ponte el delantal, pon música y a cocinar con alegría! ¡Ya verás qué callos te salen!
Preguntas Frecuentes sobre los Callos
¿Qué son exactamente los callos y por qué tardan tanto en cocinarse? ¡A mi abuela le lleva horas!
Los callos son, básicamente, estómago de vaca. Su textura es lo que los hace especiales, pero también lo que requiere una cocción lenta y prolongada para que queden tiernos como la mantequilla. ¡Por eso tu abuela le dedica tanto tiempo!
El secreto está en ablandarlos para que no queden "gomosos", como dirían algunos.
¿Cómo puedo limpiar bien los callos antes de cocinarlos? ¡No quiero que tengan un sabor raro!
La limpieza de los callos es fundamental, ¡más importante que encontrar el santo grial! Remójalos en agua con vinagre y sal durante al menos 30 minutos. Luego, frótalos bien para eliminar impurezas.
Algunos los hierven previamente para después tirar esa agua, ¡como si depuráramos nuestros pecados culinarios!
¿Puedo congelar los callos que me sobran? ¡No quiero que se pongan malos!
¡Por supuesto que puedes congelarlos! Los callos, una vez cocinados y enfriados, se conservan muy bien en el congelador hasta por 2-3 meses. Asegúrate de guardarlos en un recipiente hermético para evitar que se quemen con el frío.
Al descongelarlos, déjalos en la nevera durante la noche y caliéntalos lentamente. ¡Como si los acabaras de hacer, vamos!
¿Qué tipo de chorizo y morcilla son los mejores para los callos a la madrileña? ¿Vale cualquiera del súper?
Para unos callos de campeonato, busca chorizo y morcilla de calidad. El chorizo de Cantimpalos o uno similar, de sabor intenso, funciona de maravilla. En cuanto a la morcilla, una de Burgos o una asturiana le da un toque espectacular.
Evita las opciones más industriales del supermercado, ¡tus callos se merecen lo mejor, hombre!
¿Puedo hacer una versión más ligera de los callos? ¡Me encantan pero me siento un poco culpable después de comerlos!
Sí, puedes aligerarlos un poco. Reduce la cantidad de chorizo y morcilla, o usa opciones más bajas en grasa. Aumenta la cantidad de verduras, como pimiento rojo o calabacín, para añadir fibra y nutrientes. Aunque, seamos sinceros, ¡parte del encanto de los callos es su contundencia!
Pero todo sea por la operación bikini, ¿no?
¿Qué puedo hacer para darle un toque especial a mis callos a la madrileña?
¡Atrévete a innovar! Algunos chefs le añaden un poco de vino de Jerez o brandy durante la cocción para intensificar el sabor. Unos trozos de jamón serrano de buena calidad también elevan el plato a otro nivel.
¡Y no te olvides del toque final de perejil fresco picado al servir, que siempre alegra la vista y el paladar!
Callos A La Madrilena
Ingredientes:
Instrucciones:
Información nutricional:
| Calories | 450-550 calorías |
|---|---|
| Fat | 25-35g |
| Fiber | 3-5g |