Ingredientes:

  • 400 g de arroz cocido (frío)
  • 2 huevos grandes (L)
  • 80 g de queso Manchego o Parmesano rallado
  • 45 g de harina de arroz o de trigo
  • 30 ml de leche entera
  • Cebollino fresco, picado
  • 0.5 cucharadita de ajo en polvo
  • sal marina
  • pimienta negra recién molida
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra

Instrucciones:

  1. En un bol amplio, bate ligeramente los 2 huevos grandes con los 30 ml de leche entera. Añade los 80 g de queso rallado, el cebollino picado, el ajo en polvo, la sal y la pimienta. Mezcla bien hasta que veas una emulsión ligera.
  2. Incorpora los 400 g de arroz frío al bol. Con un tenedor, asegúrate de deshacer cualquier bloque de arroz para que cada grano quede envuelto en la mezcla de huevo.
  3. Espolvorea los 45 g de harina sobre la mezcla. Remueve con movimientos envolventes. Debes obtener una masa que sea moldeable pero que no gotee en exceso. Si parece muy húmeda, deja reposar 2 minutos para que la harina se hidrate.
  4. Calienta los 30 ml de aceite de oliva en una sartén a fuego medio alto. Espera hasta que el aceite brille y se mueva con fluidez como el agua. Esto indica que está listo para sellar.
  5. Coloca cucharadas de la mezcla en la sartén. Aplana ligeramente con el dorso de la cuchara para formar discos de unos 2 cm de grosor. Deja espacio entre ellas para que el aire circule y el vapor escape.
  6. Cocina durante 3-4 minutos por el primer lado. No las toques hasta que veas los bordes dorados y firmes.
  7. Usa la espátula para darles la vuelta con un movimiento rápido y decidido. Cocina otros 3 minutos por el otro lado hasta que al golpearlas suavemente suenen a hueco y firme.
  8. Pasa las tortitas a una rejilla o plato con papel absorbente. Déjalas reposar 2 minutos antes de servir. Esto permite que la estructura interna se asiente y no se sientan aceitosas.