Ingredientes:
- 400 g de arroz cocido (frío)
- 2 huevos grandes (L)
- 80 g de queso Manchego o Parmesano rallado
- 45 g de harina de arroz o de trigo
- 30 ml de leche entera
- Cebollino fresco, picado
- 0.5 cucharadita de ajo en polvo
- sal marina
- pimienta negra recién molida
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
Instrucciones:
- En un bol amplio, bate ligeramente los 2 huevos grandes con los 30 ml de leche entera. Añade los 80 g de queso rallado, el cebollino picado, el ajo en polvo, la sal y la pimienta. Mezcla bien hasta que veas una emulsión ligera.
- Incorpora los 400 g de arroz frío al bol. Con un tenedor, asegúrate de deshacer cualquier bloque de arroz para que cada grano quede envuelto en la mezcla de huevo.
- Espolvorea los 45 g de harina sobre la mezcla. Remueve con movimientos envolventes. Debes obtener una masa que sea moldeable pero que no gotee en exceso. Si parece muy húmeda, deja reposar 2 minutos para que la harina se hidrate.
- Calienta los 30 ml de aceite de oliva en una sartén a fuego medio alto. Espera hasta que el aceite brille y se mueva con fluidez como el agua. Esto indica que está listo para sellar.
- Coloca cucharadas de la mezcla en la sartén. Aplana ligeramente con el dorso de la cuchara para formar discos de unos 2 cm de grosor. Deja espacio entre ellas para que el aire circule y el vapor escape.
- Cocina durante 3-4 minutos por el primer lado. No las toques hasta que veas los bordes dorados y firmes.
- Usa la espátula para darles la vuelta con un movimiento rápido y decidido. Cocina otros 3 minutos por el otro lado hasta que al golpearlas suavemente suenen a hueco y firme.
- Pasa las tortitas a una rejilla o plato con papel absorbente. Déjalas reposar 2 minutos antes de servir. Esto permite que la estructura interna se asiente y no se sientan aceitosas.