Ingredientes:

  • 200g de migas de bacalao desalado
  • 250ml de agua muy fría
  • 100g de harina de trigo común
  • 50g de harina de garbanzo
  • 2 cebolletas tiernas
  • 1 manojo de perejil fresco
  • 1 pizca de colorante alimentario
  • 100ml de aceite de oliva virgen extra para freír

Instrucciones:

  1. Escurre bien los 200g de migas. Si son trozos grandes, desmígalos con las manos hasta que tengan el tamaño de una uña.
  2. Corta las 2 cebolletas y el manojo de perejil muy finamente. Deben parecer casi una picada para no romper la estructura de la tortillita.
  3. En un bol, tamiza los 100g de harina de trigo y los 50g de harina de garbanzo con el colorante. Hasta que no veas grumos.
  4. Vierte los 250ml de agua muy fría poco a poco mientras bates con las varillas. Busca la consistencia de una crema ligera, similar a la leche evaporada.
  5. Añade el bacalao, la cebolleta y el perejil a la mezcla líquida. Remueve con suavidad hasta que todo esté bien distribuido.
  6. Pon los 100ml de aceite en la sartén a fuego medio alto. Hasta que veas ondas en la superficie pero sin que llegue a humear.
  7. Vierte una cucharada de masa. Verás que se expande inmediatamente. No pongas más de tres a la vez para no bajar la temperatura.
  8. Cocina unos 2 minutos por lado hasta que los bordes estén marrones y quebradizos.
  9. Retira con una espumadera y coloca sobre papel absorbente solo unos segundos. Hasta que pierdan el brillo aceitoso.
  10. Servir inmediatamente. El punto óptimo dura unos 15 minutos. Disfruta mientras el crujido sea sonoro.