Ingredientes:
- 1 ½ tazas (190g) de galletas tipo María molidas
- 6 cucharadas (85g) de mantequilla sin sal, derretida
- ¼ taza (50g) de azúcar morena
- ½ cucharadita (2.5 ml) de canela en polvo
- 1 lata (14 oz / 397g) de leche condensada azucarada
- 8 oz (226g) de queso crema, suavizado
- 2 huevos grandes
- 1 cucharadita (5 ml) de extracto de vainilla puro
- Ralladura de ½ limón
- ½ taza (120ml) de crema batida
- Frutas rojas frescas (fresas, frambuesas, arándanos)
- Hojas de menta fresca
- Azúcar glass
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 175°C (350°F). Engrasar ligeramente el molde para tarta y cubrir la base con papel de horno.
- Combinar las galletas molidas, la mantequilla derretida, el azúcar morena y la canela en un tazón. Presionar la mezcla firmemente en el fondo del molde para formar la base.
- Hornear la base durante 8-10 minutos. Dejar enfriar completamente antes de agregar el relleno.
- En un tazón grande, batir el queso crema hasta que esté suave y cremoso. Agregar la leche condensada y batir hasta que se integren. Incorporar los huevos uno a la vez, batiendo bien después de cada adición. Agregar el extracto de vainilla y la ralladura de limón.
- Verter el relleno sobre la base de galleta enfriada. Hornear durante 45-55 minutos, o hasta que el relleno esté firme en los bordes pero ligeramente tembloroso en el centro.
- Dejar enfriar la tarta completamente a temperatura ambiente. Luego, refrigerar durante al menos 2 horas, o idealmente durante la noche, para que el relleno se asiente por completo.
- Antes de servir, decorar con crema batida, frutas rojas frescas y hojas de menta. Espolvorear con azúcar glass.