Ingredientes:
- 1 kg de tomates maduros (tipo pera o rama), pelados y troceados
- 1 cebolla mediana, finamente picada (aprox. 150g)
- 2 dientes de ajo, laminados o picados muy finos
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de azúcar (o al gusto, para corregir la acidez)
- 1/2 cucharadita de sal (o al gusto)
- Pimienta negra recién molida (al gusto)
- Opcional: 1 hoja de laurel
- Opcional: Una pizca de orégano seco
- Opcional: Pimiento verde italiano (1/2) finamente picado
Instrucciones:
- Preparar los ingredientes: Pelar y trocear los tomates. Picar la cebolla y el ajo finamente. Si usas pimiento verde, pícalo también.
- Sofrito lento: Calentar el aceite de oliva en la cacerola a fuego medio-bajo. Añadir la cebolla y el ajo (y el pimiento, si lo usas) y sofreír lentamente, removiendo ocasionalmente, hasta que estén transparentes y la cebolla empiece a dorarse (aprox. 15-20 minutos).
- Añadir el tomate: Incorporar el tomate troceado a la cacerola. Remover bien para mezclar con el sofrito. Añadir la hoja de laurel (si la usas).
- Cocinar a fuego lento: Reducir el fuego a bajo. Cocinar a fuego lento, removiendo ocasionalmente, durante al menos 45 minutos, o hasta que el tomate haya reducido significativamente y tenga una consistencia espesa.
- Ajustar el sabor: Probar el tomate frito y ajustar el sabor con sal, pimienta y azúcar (si es necesario para corregir la acidez). Añadir la pizca de orégano (si lo usas).
- Textura deseada (opcional): Si prefieres una textura más fina, puedes pasar el tomate frito por un pasapurés o triturarlo con una batidora de mano.
- Retirar la hoja de laurel: Si has usado laurel, retírala antes de servir o guardar el tomate frito.