Ingredientes:

  • 250 ml de vino tinto joven (Tempranillo o Garnacha)
  • 250 ml de gaseosa o refresco de limón de alta calidad
  • 10 ml de zumo de limón natural
  • 2 rodajas de limón amarillo fresco
  • 2 rodajas de naranja fresca
  • 400 g de hielo macizo

Instrucciones:

  1. Enfría la jarra o los vasos en el congelador durante 10 minutos antes de empezar. Nota: Esto evita que el hielo sufra un choque térmico y se empiece a derretir en el segundo uno.
  2. Introduce los 400 g de hielo macizo en el recipiente. Hasta que el cristal empiece a sudar por fuera.
  3. Vierte los 250 ml de vino tinto joven sobre el hielo con suavidad. Nota: Verterlo sobre los cubos ayuda a que el vino empiece a bajar de temperatura inmediatamente.
  4. Añade los 10 ml de zumo de limón natural directamente sobre el vino. Siente cómo el aroma a fruta fresca se intensifica.
  5. Añade los 250 ml de gaseosa o refresco de limón vertiéndola por la pared del vaso o sobre la cuchara trenzada. Nota: Esto minimiza la pérdida de dióxido de carbono durante el vertido.
  6. Realiza un solo movimiento de abajo hacia arriba con la cuchara de bar. Sin batir, solo integrando densidades.
  7. Introduce las 2 rodajas de limón y las 2 de naranja entre los hielos. Nota: Al estar en contacto con el frío, los aceites esenciales de la cáscara se liberan lentamente.
  8. Sirve inmediatamente mientras la espuma de la burbuja aún está activa y el frío es intenso.