Ingredientes:
- 250g Galletas tipo digestive (o María), trituradas finamente
- 125g Mantequilla sin sal, derretida
- 200g Chocolate negro (al menos 70% cacao), troceado
- 75 ml Nata líquida para montar (35% materia grasa mínimo), caliente
- 3 Huevos grandes, separados
- 50g Azúcar glas (azúcar impalpable), tamizada
- Una pizca de Sal
- 100g Chocolate negro (el mismo que para la mousse), troceado (opcional)
- 50 ml Nata líquida para montar (35% materia grasa mínimo) (opcional)
- Cacao en polvo, frutos rojos, o virutas de chocolate para decorar (opcional)
Instrucciones:
- Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta obtener una pasta homogénea.
- Presiona la mezcla en el fondo del molde desmontable, creando una base uniforme.
- Refrigera la base durante al menos 30 minutos para que se endurezca.
- Derrite el chocolate al baño maría o en el microondas (con cuidado de que no se queme).
- Retira del fuego y añade la nata caliente. Mezcla hasta obtener una crema lisa y brillante.
- Separa las yemas de las claras de los huevos.
- Bate las yemas con el azúcar glas hasta que estén pálidas y esponjosas.
- Incorpora suavemente la mezcla de chocolate a las yemas batidas.
- Bate las claras a punto de nieve con una pizca de sal.
- Incorpora las claras a punto de nieve a la mezcla de chocolate en dos o tres veces, con movimientos envolventes para no perder el aire.
- Vierte la mousse de chocolate sobre la base de galleta refrigerada.
- Alisa la superficie con una espátula.
- Refrigera la tarta durante al menos 3 horas (idealmente toda la noche) para que la mousse se asiente.
- Derrite el chocolate con la nata al baño maría o en el microondas (para la cobertura opcional).
- Vierte la cobertura sobre la tarta ya refrigerada (opcional).
- Deja que la cobertura se endurezca un poco antes de decorar (opcional).
- Decora con cacao en polvo, frutos rojos, virutas de chocolate, o lo que más te guste.
- Desmolda la tarta con cuidado y ¡a disfrutar!