Ingredientes:
- 250 g de queso crema (tipo Philadelphia), a temperatura ambiente
- 3 huevos grandes, separados (yemas y claras)
- 60 g de azúcar glass (1/2 taza)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (5 ml)
- 1 cucharadita de zumo de limón (5 ml)
- Azúcar glass adicional para decorar (opcional)
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 160°C. Forrar un molde desmontable de 20 cm con papel de horno y envolver el exterior con papel de aluminio.
- Preparar un baño maría colocando el molde dentro de una fuente más grande y calentando agua hasta que hierva.
- Batir el queso crema hasta que esté suave y sin grumos.
- Incorporar las yemas una a una al queso crema, batiendo bien después de cada adición. Agregar el extracto de vainilla y el zumo de limón. Mezclar hasta integrar.
- Batir las claras con una batidora eléctrica hasta que estén espumosas. Añadir el azúcar glass poco a poco, batiendo hasta obtener un merengue suave con picos blandos.
- Añadir un tercio del merengue a la mezcla de queso y mezclar suavemente para aligerar la masa. Incorporar el resto del merengue con movimientos envolventes para no perder aire.
- Verter la masa en el molde preparado. Añadir el agua caliente a la fuente, hasta que llegue a la mitad de la altura del molde. Hornear durante 50-60 minutos, o hasta que la tarta esté dorada por encima y ligeramente temblorosa en el centro.
- Apagar el horno y dejar la tarta dentro con la puerta entreabierta durante 10 minutos. Sacar la tarta del horno y dejar enfriar completamente a temperatura ambiente.
- Refrigerar la tarta durante al menos 3 horas (idealmente toda la noche) para que se asiente y adquiera la textura adecuada.
- Desmoldar con cuidado y espolvorear con azúcar glass antes de servir.