Ingredientes:

  • 250 g de queso crema (tipo Philadelphia), a temperatura ambiente
  • 3 huevos grandes, separados (yemas y claras)
  • 60 g de azúcar glass (1/2 taza)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (5 ml)
  • 1 cucharadita de zumo de limón (5 ml)
  • Azúcar glass adicional para decorar (opcional)

Instrucciones:

  1. Precalentar el horno a 160°C. Forrar un molde desmontable de 20 cm con papel de horno y envolver el exterior con papel de aluminio.
  2. Preparar un baño maría colocando el molde dentro de una fuente más grande y calentando agua hasta que hierva.
  3. Batir el queso crema hasta que esté suave y sin grumos.
  4. Incorporar las yemas una a una al queso crema, batiendo bien después de cada adición. Agregar el extracto de vainilla y el zumo de limón. Mezclar hasta integrar.
  5. Batir las claras con una batidora eléctrica hasta que estén espumosas. Añadir el azúcar glass poco a poco, batiendo hasta obtener un merengue suave con picos blandos.
  6. Añadir un tercio del merengue a la mezcla de queso y mezclar suavemente para aligerar la masa. Incorporar el resto del merengue con movimientos envolventes para no perder aire.
  7. Verter la masa en el molde preparado. Añadir el agua caliente a la fuente, hasta que llegue a la mitad de la altura del molde. Hornear durante 50-60 minutos, o hasta que la tarta esté dorada por encima y ligeramente temblorosa en el centro.
  8. Apagar el horno y dejar la tarta dentro con la puerta entreabierta durante 10 minutos. Sacar la tarta del horno y dejar enfriar completamente a temperatura ambiente.
  9. Refrigerar la tarta durante al menos 3 horas (idealmente toda la noche) para que se asiente y adquiera la textura adecuada.
  10. Desmoldar con cuidado y espolvorear con azúcar glass antes de servir.