Ingredientes:
- 2 huevos grandes, separados
- 2 cucharadas de leche entera (30 ml)
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla (2.5 ml)
- 30g (2 cucharadas) de harina de trigo todo uso, tamizada
- 1/4 cucharadita de polvo para hornear
- 1/4 cucharadita de cremor tártaro
- 30g (2.5 cucharadas) azúcar granulada
- 1 cucharadita de aceite vegetal
- 2 cucharadas de agua
Instrucciones:
- Separar las claras y las yemas de los huevos. ¡Importantísimo que no caiga nada de yema en las claras! En un tazón, batir las yemas con la leche y la vainilla hasta que estén combinadas. Agregar la harina tamizada y el polvo para hornear. Mezclar suavemente hasta obtener una masa homogénea.
- En un tazón limpio y seco, batir las claras con el cremor tártaro hasta que estén espumosas. Agregar el azúcar gradualmente, batiendo hasta obtener un merengue firme y brillante con picos suaves. El punto de nieve es clave: ¡tiene que mantenerse firme pero no seco!
- Con una espátula, incorporar una cuarta parte del merengue a la masa de yemas. Mezclar suavemente para aligerar la masa. Agregar el resto del merengue en dos partes, incorporando con movimientos envolventes para no perder el aire. ¡Esta es la clave para la esponjosidad!
- Engrasar la sartén antiadherente a fuego bajo. Si usas anillos, engrásalos también. Colocar los anillos en la sartén (si los usas). Verter la masa en los anillos, llenando aproximadamente hasta la mitad. Si no usas anillos, forma montoncitos de masa. Agregar las cucharadas de agua a la sartén, lejos de los pancakes. Tapar la sartén y cocinar a fuego muy bajo durante 6-8 minutos, o hasta que la parte inferior esté dorada. Con cuidado, voltear los pancakes (si usas anillos, retíralos primero). Agregar otra cucharada de agua a la sartén, lejos de los pancakes. Tapar y cocinar durante otros 6-8 minutos, o hasta que estén dorados y cocidos por dentro. Para comprobar, puedes insertar un palillo; debe salir limpio.
- Retirar los pancakes de la sartén y servir inmediatamente.