Ingredientes:
- 350g spaghetti
- 150g guanciale (o pancetta)
- 3 yemas de huevo grandes
- 1 huevo grande entero
- 75g queso Pecorino Romano, finamente rallado
- Pimienta negra recién molida, al gusto
- 1 cucharada de aceite de oliva (opcional)
- Sal (para el agua de la pasta)
Instrucciones:
- Cocina la pasta: Hierve una olla grande con agua salada. Agrega los spaghetti y cocina hasta que estén al dente. Reserva 1 taza de agua de la pasta antes de escurrir.
- Prepara el guanciale: Calienta el aceite de oliva (si lo usas) en una sartén grande a fuego medio. Agrega el guanciale y cocina hasta que esté crujiente y dorado. Retira del fuego y reserva, dejando una capa delgada de grasa en la sartén.
- Haz la mezcla de huevo: En un tazón grande, bate las yemas de huevo, el huevo entero, el queso Pecorino Romano y una cantidad generosa de pimienta negra recién molida.
- Combina la pasta y el guanciale: Escurre la pasta e inmediatamente agrégala a la sartén con el guanciale cocido. Mezcla para cubrir la pasta con la grasa derretida.
- Agrega la mezcla de huevo: Retira la sartén del fuego (¡esto es crucial!). Rápidamente vierte la mezcla de huevo sobre la pasta caliente, mezclando continuamente para cubrir. Agrega un poco de agua de la pasta a la vez, mezclando constantemente, hasta que la salsa se vuelva cremosa y cubra la pasta de manera uniforme. El calor de la pasta cocinará suavemente los huevos sin revolverlos. El resultado debe ser cremoso, no seco.
- Sirve inmediatamente: Sirve inmediatamente en tazones calientes, adornado con queso Pecorino Romano rallado extra y pimienta negra recién molida. ¡A disfrutar!