Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite vegetal (30 ml)
  • 1 diente de ajo, picado finamente (5g aprox.)
  • 1 cucharadita de jengibre fresco, rallado (5g aprox.)
  • 4 tomates medianos, pelados y picados (aprox. 600g)
  • 4 tazas de caldo de pollo o caldo vegetal (950 ml)
  • 1 cucharada de salsa de soya baja en sodio (15 ml)
  • 1 cucharadita de azúcar (5g)
  • 1/2 cucharadita de sal (2.5g) o al gusto
  • 1/4 cucharadita de pimienta blanca (1g)
  • 1 cucharada de fécula de maíz (maicena) (8g)
  • 2 cucharadas de agua fría (30 ml)
  • 2 huevos grandes, ligeramente batidos
  • 1 cucharada de aceite de sésamo (15ml) (opcional)
  • Cebollín picado, para adornar (al gusto)

Instrucciones:

  1. Calentar el aceite en la olla. Sofreír el ajo y el jengibre hasta que estén fragantes (unos 30 segundos).
  2. Añadir los tomates picados a la olla y cocinar durante unos 5 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que se ablanden un poco.
  3. Verter el caldo de pollo/vegetal en la olla. Subir el fuego y llevar a ebullición.
  4. Reducir el fuego a medio-bajo. Agregar la salsa de soya, el azúcar, la sal y la pimienta blanca. Remover y cocinar a fuego lento durante unos 5 minutos.
  5. En un tazón pequeño, mezclar la fécula de maíz con el agua fría hasta que no queden grumos. Añadir la mezcla a la sopa y remover constantemente hasta que espese ligeramente (unos 1-2 minutos).
  6. Bajar el fuego al mínimo. Verter lentamente los huevos batidos en la sopa, en un hilo fino, mientras remueves suavemente. Esto creará los famosos hilos de huevo.
  7. Retirar la olla del fuego. Añadir el aceite de sésamo (si lo usas) y remover. Servir caliente, adornada con cebollín picado.