Ingredientes:
- 1.5 litros (6 tazas) de caldo de pollo (preferiblemente bajo en sodio)
- 1 trozo pequeño de jengibre fresco (2.5 cm), pelado y en rodajas finas
- 2 cebolletas (la parte blanca), picadas finamente
- 1 cucharadita de aceite de sésamo
- 2 pechugas de pollo sin hueso y sin piel (aprox. 300g), cocidas y desmenuzadas
- 1 cucharada de salsa de soja baja en sodio
- 1 lata (340g / 12 oz) de maíz en grano, escurrido (o 1.5 tazas de maíz fresco o congelado)
- 2 huevos grandes
- 2 cucharadas de maicena (almidón de maíz)
- 2 cucharadas de agua fría
- Sal y pimienta blanca al gusto
- Cebolleta (la parte verde), en rodajas finas (opcional)
- Unas gotas de aceite de sésamo (opcional)
Instrucciones:
- En la olla, combina el caldo de pollo, el jengibre y la parte blanca de las cebolletas. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 10 minutos.
- Mientras el caldo se cocina, mezcla el pollo desmenuzado con la salsa de soja en un bol. Reserva.
- Agrega el maíz a la olla con el caldo. Cocina por 5 minutos.
- En un bol pequeño, mezcla la maicena con el agua fría hasta que no queden grumos. Vierte esta mezcla en la sopa, revolviendo constantemente hasta que espese ligeramente.
- Añade el pollo desmenuzado a la sopa. Calienta durante un minuto.
- Bate los huevos ligeramente en un bol aparte. Reduce el fuego a bajo. Lentamente, vierte los huevos batidos en la sopa en un hilo fino, revolviendo suavemente con un tenedor o palillos chinos para crear hebras de huevo.
- Sazona con sal, pimienta blanca y aceite de sésamo al gusto. Retira del fuego. Sirve caliente, decorando con la parte verde de la cebolleta picada.