Ingredientes:

  • 2 solomillos de ternera (de unos 150-200g cada uno)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de granos de pimienta negra, recién machacados
  • Sal gruesa al gusto
  • 1 chalota, finamente picada
  • 50 ml de brandy (o coñac)
  • 150 ml de nata líquida para cocinar (35% materia grasa)
  • 100 ml de caldo de carne
  • 1 cucharadita de mostaza de Dijon
  • Una pizca de pimienta negra molida (adicional, al gusto)
  • 1 cucharada de mantequilla sin sal
  • Sal al gusto

Instrucciones:

  1. Seca los solomillos con papel de cocina. Machaca los granos de pimienta negra y cubre generosamente cada solomillo con ellos, presionando para que se adhieran. Sazona con sal gruesa.
  2. Calienta el aceite de oliva en la sartén a fuego medio-alto hasta que esté bien caliente. Sella los solomillos durante 2-3 minutos por cada lado para crear una costra dorada.
  3. Reduce el fuego a medio y cocina los solomillos durante 3-5 minutos más por cada lado (dependiendo del punto de cocción deseado). Retira los solomillos de la sartén y déjalos reposar en un plato cubiertos con papel de aluminio durante al menos 5 minutos.
  4. En la misma sartén, derrite la mantequilla. Añade la chalota picada y sofríe hasta que esté transparente.
  5. Vierte el brandy (o coñac) y, con cuidado, flambea (si te atreves) o deja que el alcohol se evapore durante 1-2 minutos.
  6. Vierte la nata líquida y el caldo de carne en la sartén. Incorpora la mostaza de Dijon. Remueve bien y deja que la salsa hierva a fuego lento, removiendo ocasionalmente, hasta que espese ligeramente (unos 5-7 minutos).
  7. Prueba la salsa y sazona con sal y pimienta adicional al gusto. Corta los solomillos en rodajas y sírvelos inmediatamente, bañados con la salsa a la pimienta.