Ingredientes:

  • 400g de sardinas frescas, limpias y sin espinas
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra molida, al gusto
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
  • 2 dientes de ajo, picados finamente
  • 1 cebolla mediana, picada finamente
  • 1 pimiento verde italiano, picado finamente
  • 400g de tomate triturado natural o en conserva de buena calidad
  • 1 cucharadita de azúcar (5 ml - Opcional)
  • 1 hoja de laurel
  • Una pizca de cayena en polvo (opcional)
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra molida, al gusto

Instrucciones:

  1. Sazona las sardinas limpias con sal y pimienta. Reserva.
  2. Calienta el aceite de oliva en la cazuela a fuego medio. Añade el ajo y cocina hasta que estén fragantes. Agrega la cebolla y el pimiento verde. Sofríe hasta que estén blandos y transparentes.
  3. Incorpora el tomate triturado, el azúcar (si la usas), la hoja de laurel, la cayena (si la usas), sal y pimienta. Remueve bien y cocina a fuego bajo durante unos 20 minutos, con la tapa puesta, removiendo ocasionalmente. La salsa debe espesarse ligeramente.
  4. Con cuidado, coloca las sardinas en la salsa de tomate, asegurándote de que queden cubiertas. Cocina a fuego bajo durante unos 5-7 minutos, con la tapa puesta, o hasta que las sardinas estén cocidas.
  5. Retira la hoja de laurel y sirve las sardinas en salsa de tomate calientes, acompañadas de pan para mojar en la salsa.