Ingredientes:
- 300 g de arroz blanco cocido (preferiblemente del día anterior y frío)
- 15 ml de aceite vegetal neutro
- 4 dientes de ajo grandes, picados finamente
- 10 g de jengibre fresco rallado
- 2 tallos de cebollino picados (separando la parte blanca de la verde)
- 30 ml de salsa de soja baja en sodio
- 5 ml de aceite de sésamo tostado
- 1 pizca de pimienta blanca molida
- 2 huevos grandes ligeramente batidos
- 50 g de guisantes congelados
Instrucciones:
- Saca el arroz de la nevera y, con las manos ligeramente humedecidas, separa los bloques de granos hasta que queden sueltos para que cada grano se envuelva en aceite individualmente.
- Calienta un wok o sartén de hierro fundido hasta que humee. Añade el aceite vegetal y el ajo picado; saltea por 30 segundos hasta que esté dorado. Incorpora el arroz, extiéndelo y deja dorar sin mover durante 60 segundos.
- Empuja el arroz hacia los bordes, vierte los huevos en el centro y deja que cuajen al 70%. Integra el huevo con el arroz, añade el jengibre, los guisantes y la parte blanca del cebollino.
- Vierte la salsa de soja y el aceite de sésamo por los bordes de la sartén para que se caramelicen antes de tocar el arroz. Saltea todo a fuego alto por 2 minutos finales, añade la pimienta blanca y decora con la parte verde del cebollino.