Ingredientes:

  • 800g de Tomates pelados enteros (San Marzano o de pera en conserva)
  • 4 dientes de Ajo grandes, pelados y machacados
  • 60ml de Aceite de Oliva Virgen Extra
  • 1 manojo generoso de Albahaca fresca (tallos y hojas)
  • 1 pizca de copos de Cayena
  • 1 g de Sal marina fina
  • 30g de Queso Parmigiano Reggiano recién rallado
  • 15ml de agua de cocción de la pasta

Instrucciones:

  1. Aplastado manual. Vierte los 800g de tomates en un bol y estrújalos con las manos hasta obtener trozos irregulares.
  2. Infusión en frío. Coloca los 60ml de aceite y los 4 dientes de ajo machacados en la sartén antes de encender el fuego.
  3. Calentamiento progresivo. Enciende a fuego medio y deja que el ajo suelte pequeñas burbujas. Cocina hasta que el aroma sea intenso pero el ajo siga dorado pálido.
  4. Toque picante. Añade los copos de cayena y deja que doren apenas 10 segundos para que suelten sus aceites esenciales.
  5. Incorporación del tomate. Añade los tomates aplastados con cuidado para evitar salpicaduras.
  6. Saborización herbácea. Introduce el manojo de albahaca (hojas y tallos) hundiéndolos en el líquido.
  7. Reducción controlada. Cocina durante 15 minutos a fuego medio bajo, removiendo ocasionalmente para que nada se pegue al fondo.
  8. Punto de sal. Agrega el gramo de sal marina. Prueba y ajusta según tu paladar.
  9. El momento del Mantecato. Añade los 15ml de agua de pasta y el queso parmesano. Remueve enérgicamente hasta que la salsa brille y sea aterciopelada.
  10. Limpieza aromática. Retira los ajos y los tallos de albahaca antes de servir con tu pasta favorita.