Ingredientes:
- 800g de Tomates pelados enteros (San Marzano o de pera en conserva)
- 4 dientes de Ajo grandes, pelados y machacados
- 60ml de Aceite de Oliva Virgen Extra
- 1 manojo generoso de Albahaca fresca (tallos y hojas)
- 1 pizca de copos de Cayena
- 1 g de Sal marina fina
- 30g de Queso Parmigiano Reggiano recién rallado
- 15ml de agua de cocción de la pasta
Instrucciones:
- Aplastado manual. Vierte los 800g de tomates en un bol y estrújalos con las manos hasta obtener trozos irregulares.
- Infusión en frío. Coloca los 60ml de aceite y los 4 dientes de ajo machacados en la sartén antes de encender el fuego.
- Calentamiento progresivo. Enciende a fuego medio y deja que el ajo suelte pequeñas burbujas. Cocina hasta que el aroma sea intenso pero el ajo siga dorado pálido.
- Toque picante. Añade los copos de cayena y deja que doren apenas 10 segundos para que suelten sus aceites esenciales.
- Incorporación del tomate. Añade los tomates aplastados con cuidado para evitar salpicaduras.
- Saborización herbácea. Introduce el manojo de albahaca (hojas y tallos) hundiéndolos en el líquido.
- Reducción controlada. Cocina durante 15 minutos a fuego medio bajo, removiendo ocasionalmente para que nada se pegue al fondo.
- Punto de sal. Agrega el gramo de sal marina. Prueba y ajusta según tu paladar.
- El momento del Mantecato. Añade los 15ml de agua de pasta y el queso parmesano. Remueve enérgicamente hasta que la salsa brille y sea aterciopelada.
- Limpieza aromática. Retira los ajos y los tallos de albahaca antes de servir con tu pasta favorita.