Ingredientes:
- 1 lata (397g) de leche condensada azucarada
- 1/2 taza (113g) de mantequilla sin sal, suavizada
- 1 taza (240ml) de nata para montar, fría
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1/4 cucharadita de sal
- 2 tazas (aprox. 240g) de leche en polvo, más para espolvorear
- Opcional: 1/4 taza de azúcar blanca granulada
Instrucciones:
- En un tazón grande, bate la mantequilla suavizada con una batidora eléctrica hasta que esté ligera y esponjosa.
- Agrega gradualmente la leche condensada a la mantequilla, mezclando hasta que estén bien combinados. Agrega el extracto de vainilla y la sal.
- En un tazón frío aparte, bate la nata para montar con una batidora eléctrica hasta que se formen picos firmes. ¡Ten cuidado de no batir demasiado!
- Incorpora suavemente la nata batida a la mezcla de mantequilla y leche condensada. Ten cuidado de no desinflar la nata.
- Sobre una hoja de papel film o papel de hornear, da forma a la mezcla en un rollo de aproximadamente 20-25 cm de largo. Envuelve bien.
- Refrigera por un mínimo de 2 horas, o preferiblemente durante la noche, hasta que esté firme.
- En un plato poco profundo, combina la leche en polvo con azúcar granulada (si la usas).
- Desenvuelve el rollo frío. Enróllalo en la mezcla de leche en polvo, asegurándote de que esté completamente cubierto.
- Corta en rodajas de 2.5 cm de grosor y sirve frío. ¡Disfruta tu ROLLO DE LECHE EN POLVO!