Ingredientes:

  • 2 tazas (60g) de hojas de albahaca fresca
  • 1/3 taza (40g) de piñones
  • 2 dientes de ajo grandes
  • 1/2 taza (60g) de queso parmesano rallado
  • 1/4 taza (60ml) de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada (15ml) de zumo de limón fresco (opcional)
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto

Instrucciones:

  1. Lava y seca bien la albahaca. Pela los ajos. Ralla el queso parmesano (si no está ya rallado).
  2. Tostar ligeramente los piñones en una sartén seca a fuego medio hasta que estén ligeramente dorados y fragantes.
  3. En el procesador de alimentos (o en el mortero), combina la albahaca, los piñones, el ajo y el queso parmesano. Tritura hasta obtener una pasta gruesa.
  4. Con el procesador en marcha a baja velocidad, añade lentamente el aceite de oliva en un hilo constante hasta obtener una consistencia suave y cremosa. Si usas mortero, ve añadiendo el aceite poco a poco mientras trituras.
  5. Agrega el zumo de limón (si lo usas) y sazona con sal y pimienta al gusto. Prueba y ajusta los sabores según tu preferencia.
  6. Transfiere el pesto a un recipiente hermético. Cubre la superficie con una fina capa de aceite de oliva para evitar que se oxide. Guarda en el refrigerador hasta por 5 días. ¡O úsalo inmediatamente!