Ingredientes:
- 2 langostas o bogavantes vivos (aprox. 600g cada uno)
- 30g de mantequilla clarificada
- 2 chalotas finamente picadas
- 100ml de vino blanco seco
- 1 cucharada de Brandy o Cognac
- 200ml de nata espesa para cocinar
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon original
- 1 yema de huevo grande
- 1 manojo de estragón fresco picado
- 40g de queso Gruyère rallado finamente
- 1 pizca de sal marina
- 1 pizca de pimienta blanca
- 1 pizca de pimentón de la Vera
Instrucciones:
- Escaldado: Hierve una olla grande con agua salada. Sumerge las langostas de cabeza durante 2 minutos. Retira inmediatamente y sumérgelas en un bol con agua y hielo para detener la cocción.
- Extracción: Corta las langostas por la mitad longitudinalmente con un cuchillo pesado. Retira la carne de la cola y las pinzas. Limpia los caparazones vacíos y resérvalos para el montaje.
- Preparación de la carne: Corta la carne del marisco en medallones de unos 2 cm. Salpimiéntalos ligeramente y saltéalos brevemente en una sartén con la mantequilla clarificada. Reserva.
- Elaboración de la salsa: En la misma sartén, pocha las chalotas. Añade el Cognac y flambea o reduce. Incorpora el vino blanco y deja reducir a la mitad. Añade la nata y cocina a fuego lento hasta que espese.
- Emulsión final: Retira la salsa del fuego e incorpora la mostaza de Dijon, el estragón picado y la yema de huevo, batiendo rápidamente para emulsionar sin que el huevo cuaje.
- Gratinado: Mezcla la carne con la salsa y rellena los caparazones. Cubre con el queso Gruyère y una pizca de pimentón. Gratina en el horno a máxima potencia hasta que el queso esté burbujeante y dorado.