Ingredientes:

  • 250 g de harina de trigo todo uso
  • 125 g de mantequilla fría, cortada en cubos
  • 1 huevo
  • 5 g de sal
  • 30 ml de agua helada
  • 150 g de calabacín, cortado en dados pequeños
  • 100 g de zanahoria, rallada finamente
  • 100 g de espinacas frescas, troceadas
  • 100 g de puerro, picado finamente
  • 10 g de aceite de oliva virgen extra
  • 2 g de pimienta negra molida
  • 3 huevos grandes
  • 200 ml de nata para cocinar
  • 100 g de queso emmental rallado
  • 3 g de nuez moscada
  • 5 g de sal

Instrucciones:

  1. Mezclar la harina y la sal. Incorporar la mantequilla fría integrándola con la punta de los dedos hasta obtener una textura arenosa.
  2. Añadir el huevo y amasar mínimamente hasta que la masa se una. Si está muy seca, añadir el agua helada gota a gota.
  3. Envolver la masa en film plástico y refrigerar durante 30 minutos.
  4. Extender la masa sobre el molde, pinchar el fondo con un tenedor y cubrir con papel vegetal y pesos. Hornear a 180°C durante 10-12 minutos hasta que esté opaca.
  5. Calentar el aceite en la sartén a fuego medio. Sofreír el puerro y la zanahoria hasta que estén tiernos.
  6. Incorporar el calabacín y cocinar por 5 minutos más para eliminar el exceso de agua.
  7. Añadir las espinacas al final, solo hasta que reduzcan su volumen. Salpimentar y dejar enfriar completamente.
  8. Batir los huevos con la nata, la sal y la nuez moscada.
  9. Mezclar la crema de huevos con los vegetales salteados y el queso rallado.
  10. Verter el relleno sobre la base precocida y hornear a 180°C hasta que la quiche esté cuajada y dorada.
  11. Retirar del horno y dejar reposar y enfriar durante 2 horas antes de servir.