Ingredientes:

  • 1 taza (200g) de azúcar granulada
  • ¼ taza (60ml) de agua
  • 1 lata (14 oz) (397g) de leche condensada azucarada
  • 1 taza (240ml) de leche entera
  • 3 huevos grandes
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharadas (16g) de maicena

Instrucciones:

  1. Haz el caramelo: En una cacerola, combina el azúcar y el agua. Cocina a fuego medio, revolviendo ocasionalmente, hasta que el azúcar se disuelva y se convierta en un caramelo dorado. ¡Ten cuidado de no quemarlo!
  2. Vierte el caramelo en el molde: Inmediatamente vierte el caramelo en el molde para pastel, inclinándolo para cubrir el fondo y los lados. Deja que se enfríe y se endurezca ligeramente.
  3. Prepara la mezcla del quesillo: En un tazón para mezclar (o licuadora), combina la leche condensada, la leche entera, los huevos, el extracto de vainilla y la maicena. Bate (o licúa) hasta que quede suave y bien combinado.
  4. Vierte la mezcla en el molde: Vierte suavemente la mezcla de quesillo sobre el caramelo endurecido en el molde.
  5. Prepara el baño maría: Coloca el molde para pastel dentro de una olla más grande. Agrega suficiente agua caliente a la olla para que llegue hasta la mitad de los lados del molde para pastel. Cubre el molde para pastel sin apretar con papel de aluminio.
  6. Cocina el quesillo: Lleva el agua de la olla grande a fuego lento a fuego medio. Cubre la olla grande y cocina durante 45 minutos, o hasta que el quesillo esté firme pero aún ligeramente tembloroso en el centro.
  7. Enfría y refrigera: Retira con cuidado el molde para pastel del baño maría. Deja que se enfríe por completo a temperatura ambiente, luego refrigera durante al menos 2 horas (o preferiblemente durante la noche).
  8. Desmolda y sirve: Pasa un cuchillo delgado alrededor de los bordes del quesillo para aflojarlo. Invierte en un plato para servir. El caramelo goteará por los lados. Corta en rodajas y sirve frío.