Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
  • 2 dientes de ajo, en láminas finas
  • 1 puerro grande (aproximadamente 200g), solo la parte blanca y verde clara, picado en cuadraditos
  • 500g de zanahorias, peladas y cortadas en rodajas (aproximadamente 4 zanahorias medianas)
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • 500 ml de caldo de verduras, caldo de pollo, o agua caliente
  • Opcional: Un chorrito de nata líquida para cocinar o leche evaporada (50 ml)
  • Opcional: Perejil fresco picado, para decorar

Instrucciones:

  1. Calienta el aceite de oliva en la cazuela a fuego medio. Añade el ajo en láminas y sofríe hasta que estén fragantes, pero sin dorarse. Añade el puerro picado, una pizca de sal y sofríe durante 3-4 minutos hasta que esté tierno.
  2. Incorpora las zanahorias en rodajas, añade sal y rehoga durante 3-4 minutos, removiendo ocasionalmente. Esto ayuda a realzar el sabor de la zanahoria.
  3. Vierte el caldo caliente (o agua) sobre las verduras. El líquido debe cubrir las verduras. Tapa la cazuela, baja el fuego a medio-bajo y cocina a fuego lento durante 25 minutos, o hasta que las zanahorias estén muy tiernas y se puedan pinchar fácilmente con un tenedor.
  4. Retira del fuego y tritura la mezcla con una batidora de mano o de vaso hasta obtener un puré suave y homogéneo, sin grumos. ¡Aquí es donde se pone cremoso!
  5. Prueba el puré y rectifica el punto de sal y pimienta si es necesario. Si deseas una textura más cremosa, añade un chorrito de nata líquida o leche evaporada. Remueve con unas varillas para integrar. Sirve caliente, adornado con perejil fresco picado.