Ingredientes:
- 1 kg de pulpitos pequeños limpios
- 1 cebolla blanca mediana
- 2 hojas de laurel seco
- 80 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de pimentón de la Vera
- 1 cucharadita de sal gruesa
Instrucciones:
- Asegúrate de que los 1 kg de pulpitos estén bien limpios. Nota: Pasa el dedo por las ventosas para eliminar cualquier rastro de arena.
- Pon a hervir una olla grande con agua, la cebolla blanca y las 2 hojas de laurel. Espera hasta que el agua burbujee con fuerza.
- Sujeta los pulpitos por la cabeza y sumérgelos en el agua 3 segundos. Sácalos y repite esto 3 veces. Nota: Esto evita que la piel se rompa por el cambio brusco de temperatura.
- Introduce todos los pulpitos y cocina durante 20 minutos a fuego medio. Debes ver un burbujeo constante pero suave.
- Pincha la parte más gruesa del tentáculo con un palillo. Si entra sin esfuerzo, están listos.
- Apaga el fuego y deja los pulpitos dentro del agua 5 minutos más. Nota: Esto relaja las fibras y asienta los jugos.
- Saca los pulpitos y déjalos sobre una tabla de madera para que pierdan el exceso de humedad superficial.
- Si son muy pequeños, déjalos enteros. Si son algo más grandes, corta los tentáculos de forma individual.
- Espolvorea la sal gruesa primero, luego el pimentón de la Vera cubriendo bien cada pieza.
- Vierte los 80 ml de aceite de oliva virgen extra generosamente. El aceite debe brillar y formar un charco rojizo en el fondo.