Ingredientes:
- 4 piezas de pollo (muslos o pechugas), con piel o sin piel (aproximadamente 680g en total)
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
- 500 g de champiñones frescos, rebanados
- 1 cebolla mediana, picada finamente
- 2 dientes de ajo, picados
- 1/2 taza de vino blanco seco (120 ml)
- 1 taza de caldo de pollo (240 ml)
- 1/2 taza de crema de leche (nata líquida) (120 ml) – opcional
- 1 cucharada de perejil fresco picado
- 1 cucharadita de tomillo seco (o 1 ramita fresca)
- 1 cucharada de harina de trigo común (10 g), opcional
- 2 cucharadas de mantequilla sin sal (30 g)
Instrucciones:
- Salpimentar las piezas de pollo generosamente por ambos lados.
- Calentar el aceite de oliva en la sartén a fuego medio-alto. Sellar el pollo hasta que esté dorado por ambos lados. Retirar y reservar.
- En la misma sartén, añadir la mantequilla. Bajar el fuego a medio y sofreír la cebolla picada hasta que esté transparente y blanda. Añadir el ajo picado y cocinar por un minuto más.
- Incorporar los champiñones rebanados y cocinar, removiendo ocasionalmente, hasta que estén blandos y hayan liberado su jugo.
- Verter el vino blanco en la sartén y raspar el fondo para levantar cualquier residuo dorado. Dejar que el vino se reduzca a la mitad.
- (Opcional: si se desea una salsa más espesa, mezclar la harina con un poco de caldo frío en un tazón pequeño y agregar a la sartén). Verter el caldo de pollo en la sartén. Añadir el tomillo. Llevar a ebullición, luego reducir el fuego a bajo y dejar que la salsa se espese ligeramente.
- Colocar las piezas de pollo doradas en la sartén, sumergiéndolas en la salsa. Tapar la sartén y cocinar a fuego lento durante unos 20-25 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido y tierno.
- Si se usa, añadir la crema de leche (nata líquida) a la salsa. Remover suavemente para combinar. Cocinar por unos minutos más para que la salsa se caliente.
- Espolvorear con perejil fresco picado. Servir caliente.