Ingredientes:
- 600g pechugas de pollo deshuesadas y sin piel, en cubos de 2.5 cm
- 500g brócoli fresco, en floretes medianos
- 2 cucharadas aceite vegetal (oliva, girasol o canola)
- 1 cebolla mediana, picada finamente (150g)
- 2 dientes de ajo, picados finamente
- 1/2 cucharadita jengibre fresco rallado (opcional)
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 120 ml caldo de pollo bajo en sodio
- 2 cucharadas salsa de soja baja en sodio
- 1 cucharada maicena (fécula de maíz)
- 1 cucharadita aceite de sésamo tostado (opcional)
- 1 cucharadita miel o sirope de arce
- Semillas de sésamo tostadas (opcional)
- Cebollino fresco picado (opcional)
Instrucciones:
- Cortar el pollo en cubos, separar el brócoli en floretes, picar la cebolla y el ajo.
- En un tazón, mezclar el caldo de pollo, la salsa de soja, la maicena, el aceite de sésamo (si lo usas) y la miel. Asegurarse de que no queden grumos.
- Calentar el aceite en la sartén a fuego medio-alto. Sazonar el pollo con sal y pimienta, y cocinar hasta que esté dorado por todos lados y completamente cocido (alrededor de 5-7 minutos). Retirar el pollo de la sartén y reservar.
- En la misma sartén, añadir la cebolla picada y cocinar hasta que esté transparente (unos 3 minutos). Agregar el ajo y el jengibre (si lo usas) y cocinar por 1 minuto más, hasta que desprendan su aroma.
- Agregar el brócoli a la sartén y cocinar por 3-5 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que esté tierno pero crujiente (al dente).
- Verter la salsa preparada sobre el brócoli y cocinar, revolviendo constantemente, hasta que la salsa espese (unos 2 minutos).
- Regresar el pollo cocido a la sartén y mezclar bien con el brócoli y la salsa. Calentar todo junto por 1-2 minutos, hasta que esté bien caliente.
- Servir caliente, decorado con semillas de sésamo y cebollino picado (si lo deseas).