Ingredientes:
- 680 g de pechugas de pollo deshuesadas y sin piel, cortadas en cubos de 2.5 cm
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida
- 1 huevo grande, batido
- 120 ml de harina de todo uso
- 60 ml de maicena (fécula de maíz)
- 120 ml de aceite vegetal, para freír
- 80 ml de salsa de soja baja en sodio
- 60 ml de miel
- 60 ml de vinagre de arroz
- 30 ml de salsa hoisin
- 30 ml de agua
- 15 ml de maicena (fécula de maíz)
- 1 cucharadita de aceite de sésamo tostado
- 1 diente de ajo, picado finamente
- 1/2 cucharadita de jengibre fresco rallado
- Semillas de sésamo tostadas, para decorar
- Cebollín verde picado finamente, para decorar (opcional)
Instrucciones:
- Cortar el pollo en cubos, salpimentar y, si tienes tiempo, marinar en una mezcla de salsa de soja y jengibre rallado durante 20 minutos.
- Batir el huevo en un recipiente. Mezclar la harina y la maicena en otro recipiente. Pasar cada cubo de pollo primero por el huevo batido y luego por la mezcla de harina, asegurándose de cubrirlo completamente.
- Calentar el aceite vegetal en un wok o sartén grande a fuego medio-alto (aproximadamente 175°C). Freír el pollo en lotes, sin sobrecargar la sartén, durante 3-4 minutos por lado, o hasta que esté dorado y cocido por dentro. Transferir a una rejilla para escurrir el exceso de aceite.
- En un tazón pequeño, mezclar la salsa de soja, la miel, el vinagre de arroz, la salsa hoisin, el agua y la maicena hasta que no queden grumos.
- En la misma sartén (después de retirar el exceso de aceite), agregar el aceite de sésamo tostado, el ajo picado y el jengibre rallado. Cocinar a fuego medio durante 30 segundos, o hasta que estén fragantes.
- Verter la salsa en la sartén y cocinar, revolviendo constantemente, hasta que espese (aproximadamente 1-2 minutos). Agregar el pollo frito a la sartén y mezclar para cubrirlo uniformemente con la salsa. Servir inmediatamente, decorado con semillas de sésamo tostadas y cebollín verde picado (si lo deseas).