Ingredientes:

  • 2 pechugas de pollo (400g) abiertas en mariposa
  • 30g de harina de trigo
  • 20ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 1 chalota pequeña picada en brunoise
  • 150ml de caldo de pollo natural
  • 50ml de crema de leche
  • 15ml de vino blanco seco
  • Sal fina al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • 1 rama de tomillo fresco

Instrucciones:

  1. Seca las pechugas con papel de cocina. Sazona las pechugas con sal y pimienta. Pásalas por harina sacudiendo el exceso para crear una capa fina protectora.
  2. Calienta el aceite de oliva en una sartén de fondo pesado a fuego medio-alto. Espera hasta que el aceite brille. Sella el pollo durante 3 minutos por lado hasta obtener una costra color caoba. Retira y reserva.
  3. En la misma sartén, baja el fuego y añade los 2 dientes de ajo laminados y la chalota picada. Cocina 2 minutos hasta que huelan de maravilla.
  4. Vierte los 15ml de vino blanco seco para desglasar, raspando el fondo de la sartén con una espátula para liberar el sabor caramelizado.
  5. Añade los 150ml de caldo de pollo y la rama de tomillo fresco. Deja reducir a la mitad.
  6. Baja el fuego y añade los 50ml de crema de leche. Remueve hasta que la salsa sea uniforme.
  7. Reincorpora el pollo a la sartén. Cocina 2 minutos para que se empape del sabor. Decora con hierbas frescas.
  8. Apaga el fuego y deja asentar 1 minuto. Sirve inmediatamente con la salsa por encima.