Ingredientes:
- 2 pechugas de pollo (400g) abiertas en mariposa
- 30g de harina de trigo
- 20ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 dientes de ajo laminados
- 1 chalota pequeña picada en brunoise
- 150ml de caldo de pollo natural
- 50ml de crema de leche
- 15ml de vino blanco seco
- Sal fina al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- 1 rama de tomillo fresco
Instrucciones:
- Seca las pechugas con papel de cocina. Sazona las pechugas con sal y pimienta. Pásalas por harina sacudiendo el exceso para crear una capa fina protectora.
- Calienta el aceite de oliva en una sartén de fondo pesado a fuego medio-alto. Espera hasta que el aceite brille. Sella el pollo durante 3 minutos por lado hasta obtener una costra color caoba. Retira y reserva.
- En la misma sartén, baja el fuego y añade los 2 dientes de ajo laminados y la chalota picada. Cocina 2 minutos hasta que huelan de maravilla.
- Vierte los 15ml de vino blanco seco para desglasar, raspando el fondo de la sartén con una espátula para liberar el sabor caramelizado.
- Añade los 150ml de caldo de pollo y la rama de tomillo fresco. Deja reducir a la mitad.
- Baja el fuego y añade los 50ml de crema de leche. Remueve hasta que la salsa sea uniforme.
- Reincorpora el pollo a la sartén. Cocina 2 minutos para que se empape del sabor. Decora con hierbas frescas.
- Apaga el fuego y deja asentar 1 minuto. Sirve inmediatamente con la salsa por encima.