Ingredientes:

  • 500g de bacalao desalado, desmigado
  • 1 kg de patatas, peladas y cortadas en trozos medianos
  • 1 cebolla grande, picada finamente
  • 2 dientes de ajo, picados finamente
  • 1 pimiento verde italiano, picado finamente
  • 1 pimiento choricero seco (o 1 cucharada de pasta de pimiento choricero)
  • 1 tomate maduro, rallado
  • 100ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 hoja de laurel
  • Perejil fresco picado, para decorar
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Agua (o caldo de pescado)
  • 50 ml de vino blanco seco (opcional)

Instrucciones:

  1. Si usas el pimiento choricero seco, rehidrátalo en agua caliente durante al menos 30 minutos. Luego, ábrelo, raspa la carne con una cuchara y resérvala.
  2. Calienta el aceite de oliva en la cazuela a fuego medio. Sofríe la cebolla, el ajo y el pimiento verde hasta que estén blandos y translúcidos (aproximadamente 8-10 minutos).
  3. Incorpora el tomate rallado y la carne del pimiento choricero (o la pasta de pimiento choricero). Cocina durante unos 5 minutos más, removiendo ocasionalmente, hasta que el tomate pierda su acidez. Añade el pimentón y remueve rápidamente para que no se queme. Opcionalmente, desglasa con vino blanco y reduce casi por completo.
  4. Añade las patatas troceadas y el bacalao desmigado a la cazuela. Remueve para que se impregnen bien con el sofrito.
  5. Cubre las patatas y el bacalao con agua (o caldo de pescado). Añade la hoja de laurel. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego a medio-bajo, tapa la cazuela y cocina durante unos 30-40 minutos, o hasta que las patatas estén tiernas.
  6. Prueba y rectifica de sal y pimienta si es necesario. (¡Cuidado con la sal, el bacalao ya es salado!). Retira la hoja de laurel. Espolvorea con perejil fresco picado antes de servir.