Ingredientes:

  • 1 kg de patatas medianas (monalisa, kennebec)
  • 2 litros de agua fría
  • 1 cucharada de sal gruesa
  • Opcional: 1 hoja de laurel

Instrucciones:

  1. Lava bien las patatas. Si quieres cocerlas con piel, omite el pelado. Si las vas a pelar, hazlo con un cuchillo pequeño.
  2. Si las patatas son grandes, córtalas en trozos de tamaño similar para asegurar una cocción uniforme. No las hagas demasiado pequeñas.
  3. Coloca las patatas en la olla y cúbrelas con agua fría. El agua fría ayuda a que se cocinen uniformemente desde el centro.
  4. Añade la sal gruesa (¡importante para que cojan sabor!) y la hoja de laurel si la usas.
  5. Lleva el agua a ebullición a fuego medio-alto. Una vez que hierva, baja el fuego a medio-bajo y cocina a fuego lento hasta que las patatas estén tiernas.
  6. Pincha una patata con un tenedor. Debe estar tierna, pero no deshaciéndose.
  7. Escurre bien las patatas en un colador.
  8. Si las vas a usar para una ensalada, puedes enfriarlas bajo el chorro de agua fría para parar la cocción. Si las vas a usar calientes, déjalas reposar unos minutos para que se sequen un poco.