Ingredientes:

  • 400 g de spaghetti
  • 4 L de agua
  • 20 g de sal
  • 150 g de guanciale
  • 4 yemas de huevo grandes
  • 1 huevo entero grande
  • 60 g de queso Pecorino Romano rallado
  • 5 g de pimienta negra recién molida

Instrucciones:

  1. Colocar el guanciale en la sartén fría y calentar a fuego medio. Dejar que la grasa se funda lentamente hasta que los trozos estén dorados y crujan al tocarlos. Nota: No añadas aceite, la carne tiene suficiente grasa.
  2. Retirar la sartén del fuego manteniendo toda la grasa líquida dentro.
  3. En un bol de acero inoxidable, mezclar las yemas, el huevo entero, el Pecorino y la pimienta. Batir con un tenedor hasta obtener una pasta espesa y homogénea.
  4. Cocinar la pasta en agua con sal hasta que esté al dente (generalmente 2 min menos de lo que dice el paquete).
  5. Reservar una taza del agua de cocción antes de escurrir la pasta.
  6. Verter la pasta escurrida en la sartén con la grasa del guanciale y mezclar bien a fuego bajo durante 1 min.
  7. Apagar el fuego por completo y retirar la sartén del quemador caliente.
  8. Verter la mezcla de huevo y queso, removiendo enérgicamente.
  9. Añadir chorritos de agua de cocción reservada mientras bates hasta que la salsa quede cremosa y brillante por el calor residual.