Ingredientes:
- 1 litro de leche entera (4 tazas)
- 100 gramos de azúcar (1/2 taza)
- 4 yemas de huevo grandes
- 30 gramos de maicena (3 cucharadas soperas)
- Piel de 1 limón (solo la parte amarilla)
- 1 rama de canela
- Canela en polvo (para decorar)
- Galletas tipo María (opcional, para servir)
Instrucciones:
- Calentar la leche en la cazuela con la canela en rama y la piel de limón, removiendo hasta que el azúcar se disuelva y la leche empiece a humear (sin hervir). Retirar del fuego y dejar infusionar durante unos 10 minutos. Después, retirar la canela y la piel de limón.
- En un vaso, mezclar las yemas con una pequeña parte de la leche infusionada (reservar un vaso de leche fria). Añadir la maicena y batir hasta que no queden grumos.
- Bajar el fuego a bajo y verter la mezcla de yemas y maicena en la cazuela con la leche caliente, poco a poco y sin dejar de remover con las varillas. Cocinar a fuego lento, removiendo constantemente, hasta que la mezcla espese y tenga la consistencia deseada (unos 3-4 minutos). ¡Ojo! No debe hervir para que las yemas no se corten.
- Verter las natillas en los cuencos individuales o en el recipiente grande. Dejar enfriar a temperatura ambiente y luego tapar con film transparente (tocando la superficie de las natillas para evitar que se forme una costra). Refrigerar durante al menos 4 horas, o preferiblemente toda la noche.
- Antes de servir, espolvorear con canela en polvo y acompañar con una galleta María (opcional).