Ingredientes:

  • 50 g de semillas de mostaza marrón o negra
  • 30 g de semillas de mostaza amarilla
  • 120 ml de vino blanco seco
  • 80 ml de vinagre de sidra de manzana
  • 0.5 cucharadita de sal marina fina
  • 0.25 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 1 pizca de clavo de olor molido
  • 15 ml de agua filtrada

Instrucciones:

  1. Limpiar las semillas de impurezas.
  2. Mezclar las semillas marrones y amarillas en un cuenco de vidrio.
  3. Verter el vino blanco seco y el vinagre de sidra sobre las semillas.
  4. Añadir el agua filtrada a temperatura ambiente. Remueve hasta que todas las semillas estén sumergidas.
  5. Incorporar la sal marina, la cúrcuma y el clavo de olor molido.
  6. Tapar el recipiente con un paño limpio o film transparente.
  7. Reposar a temperatura ambiente durante al menos 12 horas. Observarás cómo las semillas se hinchan y el líquido se vuelve espeso.
  8. Calentar la mezcla en un cazo pequeño durante 5 minutos a fuego muy bajo.
  9. Triturar la mezcla según la textura deseada. Si buscas algo aterciopelado, dale caña a la batidora durante 3 minutos seguidos.
  10. Envasar en un frasco de vidrio y dejar enfriar antes de cerrar.