Ingredientes:
- 50 g de semillas de mostaza marrón o negra
- 30 g de semillas de mostaza amarilla
- 120 ml de vino blanco seco
- 80 ml de vinagre de sidra de manzana
- 0.5 cucharadita de sal marina fina
- 0.25 cucharadita de cúrcuma en polvo
- 1 pizca de clavo de olor molido
- 15 ml de agua filtrada
Instrucciones:
- Limpiar las semillas de impurezas.
- Mezclar las semillas marrones y amarillas en un cuenco de vidrio.
- Verter el vino blanco seco y el vinagre de sidra sobre las semillas.
- Añadir el agua filtrada a temperatura ambiente. Remueve hasta que todas las semillas estén sumergidas.
- Incorporar la sal marina, la cúrcuma y el clavo de olor molido.
- Tapar el recipiente con un paño limpio o film transparente.
- Reposar a temperatura ambiente durante al menos 12 horas. Observarás cómo las semillas se hinchan y el líquido se vuelve espeso.
- Calentar la mezcla en un cazo pequeño durante 5 minutos a fuego muy bajo.
- Triturar la mezcla según la textura deseada. Si buscas algo aterciopelado, dale caña a la batidora durante 3 minutos seguidos.
- Envasar en un frasco de vidrio y dejar enfriar antes de cerrar.