Ingredientes:

  • 400g Garbanzos cocidos, escurridos y enjuagados
  • 1 Cebolleta fresca, picada finamente
  • 1 Tomate mediano maduro, rallado
  • 1 cucharadita de Pimentón Dulce de la Vera
  • ½ cucharadita de Comino en polvo
  • 120ml Agua o caldo de puchero (opcional)
  • Sal, al gusto
  • 60ml Aceite de oliva virgen extra

Instrucciones:

  1. Pica la cebolleta finamente y ralla el tomate. Escurre y enjuaga los garbanzos.
  2. Calienta el aceite de oliva en una cazuela a fuego medio-fuerte. Sofríe la cebolleta hasta que esté transparente. Incorpora el tomate rallado, sal y sofríe durante unos 10 minutos.
  3. Baja el fuego a medio-bajo. Incorpora el pimentón dulce y el comino en polvo. Remueve rápidamente durante aproximadamente 1 minuto.
  4. Añade los garbanzos escurridos al sofrito. Mezcla bien.
  5. Añade un par de cucharones de agua o caldo (si lo usas). Cocina a fuego medio, removiendo continuamente durante unos 3-4 minutos.
  6. Aplasta los garbanzos hasta obtener una pasta homogénea. Si la mezcla está demasiado espesa, añade más agua o caldo.
  7. Prueba y ajusta la sal si es necesario.
  8. Sirve el morrococo caliente o a temperatura ambiente, rociado con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y espolvoreado con un poco de pimentón dulce.