Ingredientes:
- 3 tazas (375 gramos) de harina para todo uso, más extra para espolvorear
- 1 taza (226 gramos) de mantequilla sin sal, muy fría y cortada en cubos pequeños
- ½ taza (120 ml) de agua helada, más si es necesario
- 1 cucharadita (6 gramos) de sal
- 1 huevo grande (para pintar, opcional)
- 1 cucharada de leche (para pintar, opcional)
Instrucciones:
- Corta la mantequilla en cubos pequeños y mantenla muy fría. Colócala en el congelador durante 10-15 minutos si es necesario.
- En un tazón grande, mezcla la harina y la sal.
- Con un mezclador de masa o con las yemas de los dedos (o un procesador de alimentos), incorpora la mantequilla fría en la mezcla de harina hasta que parezca migas gruesas.
- Agrega gradualmente el agua helada, mezclando suavemente hasta que la masa se una. ¡No mezcles demasiado! La masa debe estar ligeramente áspera.
- Forma la masa en un disco, envuélvela bien en plástico y refrigera durante al menos 30 minutos. Esto permite que el gluten se relaje, facilitando el estiramiento de la masa.
- En una superficie ligeramente enharinada, estira la masa hasta un grosor de aproximadamente ⅛ de pulgada.
- Usa un cortador de galletas o un vaso para cortar círculos de masa.
- Coloca una cucharada de relleno en el centro de cada círculo. Dobla la masa para formar una media luna. Sella los bordes con un tenedor.
- En un tazón pequeño, bate el huevo y la leche. Pincela las empanadillas con la mezcla de huevo para un acabado dorado (opcional).
- Coloca las empanadillas en una bandeja para hornear forrada con papel de hornear (si lo usas). Hornea en un horno precalentado a 190°C (375°F) durante 25-35 minutos, o hasta que estén doradas. Vigílalas de cerca para evitar que se quemen.
- Deja que las empanadillas se enfríen ligeramente en una rejilla antes de servir. ¡Buen provecho!