Ingredientes:
- 250 g de lentejas pardinas (1 1/4 tazas)
- 500 g de costillas de cerdo frescas, troceadas
- 1 cebolla mediana, picada finamente
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 pimiento rojo mediano, picado en cubitos
- 1 zanahoria mediana, pelada y cortada en rodajas
- 2 cucharadas de tomate triturado
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de comino molido
- 2 hojas de laurel
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- 1.5 litros de agua o caldo de pollo
Instrucciones:
- Si usas lentejas que requieren remojo (no pardinas), remójalas la noche anterior. Corta las costillas en trozos y sazónalas con sal y pimienta. Pica finamente la cebolla y el ajo. Corta el pimiento rojo y la zanahoria en cubitos.
- En la olla, calienta un poco de aceite de oliva a fuego medio-alto. Sella las costillas por todos lados hasta que estén doradas. Retíralas de la olla y reserva.
- En la misma olla, añade un poco más de aceite de oliva si es necesario. Sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes y fragantes (unos 5 minutos).
- Incorpora el pimiento rojo y la zanahoria. Cocina hasta que estén ligeramente blandos (unos 7-8 minutos).
- Agrega el pimentón dulce y el comino. Cocina durante 30 segundos, removiendo constantemente para que no se queme. Incorpora el tomate triturado y cocina por un par de minutos más.
- Vuelve a colocar las costillas en la olla. Añade las lentejas escurridas (si las remojaste).
- Cubre con agua o caldo de pollo (asegúrate de cubrir las lentejas con unos dos dedos de líquido). Añade las hojas de laurel. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego a bajo, tapa y cocina a fuego lento durante aproximadamente 1 hora, o hasta que las lentejas estén tiernas y las costillas estén suaves. Remueve ocasionalmente y añade más líquido si es necesario.
- Prueba y ajusta la sal y la pimienta al gusto. Retira las hojas de laurel antes de servir.