Ingredientes:

  • 500 g de langostinos crudos, pelados y limpios
  • 4 g de sal marina fina
  • 1 g de pimienta blanca molida
  • 80 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
  • 30 g de dientes de ajo grandes, laminados finamente
  • 2 guindillas de cayena secas
  • 15 ml de vino blanco seco o Jerez
  • 5 g de perejil fresco picado

Instrucciones:

  1. Pela los langostinos dejando la cola opcionalmente. Realiza un corte superficial en el lomo para retirar el hilo negro. Seca meticulosamente cada pieza con papel de cocina.
  2. Coloca el aceite de oliva en una sartén fría o cazuela de barro. Añade los ajos laminados y las guindillas.
  3. Enciende el fuego a nivel medio y deja que los ajos se doren muy lentamente hasta alcanzar un tono pajizo (aproximadamente 3 minutos) para infusionar el aceite.
  4. Sube el fuego a nivel alto. Cuando el aceite chisporrotee, añade los langostinos en una sola capa sin amontonarlos.
  5. Cocina brevemente, añade el vino blanco y el perejil fresco al final para crear una emulsión brillante con los jugos del marisco. Sirve inmediatamente.