Ingredientes:
- 1 col napa grande (2-2.5 kg)
- 1/2 taza de sal marina gruesa
- Agua fría
- 1 taza de agua
- 1/4 taza de harina de arroz dulce
- 1/4 taza de azúcar moreno
- 1/4 taza de salsa de soja
- 2 cucharadas de pasta de chile coreano gochujang vegano
- 1 cucharada de hojuelas de chile coreano gochugaru
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
- 4 dientes de ajo picados
- 1/2 cebolla blanca pequeña picada
- 2 cucharadas de salsa de pescado vegana (opcional)
- 1 nabo daikon mediano (aprox. 300g)
- 2 zanahorias medianas
- 4 cebolletas
- 1 manojo de cebollino chino (opcional)
Instrucciones:
- Mezcla la col con la sal y agua en el tazón. Asegúrate de que la col esté sumergida. Deja reposar durante 2 horas, removiendo cada 30 minutos para asegurar un salado uniforme.
- En la olla pequeña, combina el agua, la harina de arroz dulce y el azúcar moreno. Calienta a fuego medio, revolviendo constantemente hasta que la mezcla espese y tenga la consistencia de una crema. Retira del fuego y deja enfriar completamente.
- Una vez fría la pasta de harina, agrega la salsa de soja, el gochujang, el gochugaru, el jengibre, el ajo, la cebolla y, si lo usas, la salsa de pescado vegana. Mezcla bien hasta obtener una pasta homogénea.
- Enjuaga la col salada bajo agua fría 3-4 veces para eliminar el exceso de sal. Escúrrela bien, apretando suavemente para eliminar el exceso de agua.
- En el tazón grande, combina la col escurrida, la pasta de condimento, el nabo daikon, las zanahorias, las cebolletas y, si lo usas, el cebollino chino. Usa tus manos (con guantes) para masajear la pasta en la col y las verduras, asegurándote de que estén bien cubiertas.
- Traslada la mezcla de kimchi al recipiente de vidrio o cerámica. Presiona suavemente para compactar y, si es necesario, usa un peso para mantener la col sumergida en su propio líquido. Cierra el recipiente (sin sellarlo herméticamente) y déjalo fermentar a temperatura ambiente (idealmente entre 18-24°C) durante 2-7 días.
- Prueba el kimchi diariamente. Sabrás que está listo cuando tenga un sabor agrio y picante agradable. Una vez que haya alcanzado el nivel de fermentación deseado, refrigéralo para ralentizar el proceso. El kimchi seguirá fermentando lentamente en el refrigerador y mejorará su sabor con el tiempo.