Ingredientes:
- 1.5 kg de bacalao en salazón (lomos, ventrescas o migas)
- 4.5 litros de agua fría
- 500 ml de leche entera
- 2 dientes de ajo
- 500 g de cubitos de hielo
Instrucciones:
- Limpia el exceso de sal superficial pasando las piezas de bacalao bajo un chorro de agua fría del grifo de forma rápida.
- Organiza las piezas por grosor. Separa los lomos gruesos de las partes finas o migas para controlar tiempos de desalado distintos.
- Coloca el bacalao en un recipiente de cristal con una rejilla al fondo, asegurándote de que la piel quede hacia arriba.
- Cubre con agua fría en proporción 3:1 y añade hielo para mantener la temperatura baja desde el inicio.
- Introduce el recipiente en el frigorífico (4°C-6°C). Cambia el agua cada 8 o 12 horas dependiendo del grosor de la pieza.
- Para el acabado final, sumerge los lomos en leche entera con dos dientes de ajo durante las últimas 2-3 horas para suavizar la fibra.
- Saca el bacalao del líquido y sécalo meticulosamente con papel absorbente antes de cocinar para preservar su textura.