Instrucciones:
- Romper los fideos secos a mano en trozos de 1 a 2 pulgadas (2.5 a 5 cm). Reservar.
- Calentar la mantequilla en la sartén a fuego medio. Añadir los fideos rotos y saltearlos constantemente hasta que estén ligeramente tostados y aromáticos (unos 3-4 minutos).
- Bajar el fuego a medio-bajo. Agregar el azúcar y la pizca de sal sobre los fideos. Remover y dejar que el azúcar comience a derretirse y caramelizar ligeramente (1-2 minutos).
- Verter el agua (o leche) lentamente mientras se remueve vigorosamente para disolver el azúcar y evitar grumos.
- Subir el fuego a medio. Cocinar, removiendo ocasionalmente, hasta que el líquido se haya absorbido casi por completo y los fideos estén tiernos pero aún conserven su forma (unos 5-7 minutos). La mezcla debe lucir brillante y pegajosa.
- Retirar del fuego. Incorporar la vainilla y la ralladura de naranja (si se usa). Mezclar bien.
- Distribuir el contenido de la sartén en los platos. Servir inmediatamente para disfrutar del máximo crujido.