Ingredientes:

  • 1 kg de espinacas frescas
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de mantequilla sin sal
  • 2 cucharadas de harina de trigo todo uso
  • 1 1/2 tazas de leche entera
  • 1/2 taza de nata para cocinar (35% materia grasa)
  • Una pizca de nuez moscada recién rallada
  • Una pizca de pimienta de Cayena (opcional)
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra

Instrucciones:

  1. Calienta el aceite de oliva en la cacerola. Sofríe la cebolla hasta que esté transparente y el ajo hasta que desprenda su aroma (¡unos 2 minutos!).
  2. Derrite la mantequilla en la misma cacerola. Añade la harina y cocina, removiendo constantemente, durante 1-2 minutos hasta obtener un 'roux' dorado.
  3. Vierte la leche gradualmente, removiendo continuamente con un batidor de varillas para evitar grumos. Cocina a fuego medio hasta que la salsa espese ligeramente.
  4. Añade las espinacas (bien escurridas si son congeladas) a la salsa. Cocina hasta que las espinacas se ablanden y reduzcan su volumen (unos 5 minutos).
  5. Incorpora la nata, la nuez moscada, la pimienta de Cayena (si la usas), sal y pimienta negra. Remueve y cocina a fuego lento durante unos minutos para que se integren los sabores.
  6. Sirve caliente.