Ingredientes:
- 400 g de tomates maduros
- 5 g de sal marina gruesa
- 2 g de pimienta negra recién molida
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 10 ml de vinagre de Jerez o zumo de limón
- 3 g de orégano seco o hojas de albahaca fresca
Instrucciones:
- Lavar los tomates bajo agua fría y secarlos suavemente con un paño. Nota: Si quedan muy mojados, el aceite resbalará y no se pegará.
- Cortar los tomates en rodajas de 1 cm o gajos irregulares. Distribuirlos en el plato sin amontonarlos demasiado para que el aliño llegue a todas las piezas.
- Verter la sal marina gruesa directamente sobre los tomates. Esperar 2 minutos hasta que veas que empiezan a soltar pequeñas gotas de jugo.
- En el bowl pequeño, mezclar el aceite de oliva con el vinagre y la pimienta negra.
- Batir ligeramente con una cuchara hasta que el líquido se vuelva ligeramente opaco y homogéneo.
- Verter la emulsión de aceite sobre la superficie de los tomates, asegurando que cada trozo quede brillante.
- Esparcir el orégano seco o colocar las hojas de albahaca entera sobre el conjunto.
- Dejar reposar 3 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.