Ingredientes:

  • 185 g de quinoa blanca
  • 370 ml de agua
  • 2 g de sal
  • 300 g de sandía sin semillas, cortada en cubos
  • 100 g de queso feta desmenuzado
  • 5 g de menta fresca, picada finamente
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2 g de sal

Instrucciones:

  1. Enjuagar la quinoa en un colador bajo agua fría durante un minuto. Nota: Esto quita el sabor amargo.
  2. Colocar la quinoa en una olla con el agua y 2 g de sal. Llevar a ebullición, reducir el fuego al mínimo, tapar y cocinar durante 15-20 minutos hasta que los granos estén transparentes y el agua se haya absorbido.
  3. Dejar enfriar la quinoa completamente. Nota: Puedes extenderla en una bandeja para que enfríe más rápido.
  4. Cortar la sandía en cubos de 1 cm y picar el pepino y la cebolla morada en trozos uniformes.
  5. En un frasco pequeño, mezclar el aceite de oliva, el jugo de limón, la sal y la pimienta negra. Agitar hasta que la mezcla se vea espesa y emulsionada.
  6. En un bol grande, combinar la quinoa fría, la cebolla, el pepino y la menta fresca.
  7. Verter la vinagreta sobre la mezcla de quinoa y revolver bien para que cada grano quede impregnado.
  8. Incorporar la sandía y el queso feta revolviendo suavemente con una cuchara hasta que estén distribuidos sin romper los cubos de fruta.