Ingredientes:
- 300 g de calabaza cortada en cubos de 2 cm
- 15 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 g de sal fina
- 1 g de pimienta negra recién molida
- 150 g de quinoa
- 300 ml de agua
- 60 g de semillas de granada fresca
- 30 g de nueces troceadas
- 10 g de perejil fresco picado
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 15 ml de zumo de limón recién exprimido
- 5 ml de miel
- 2 g de sal
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 200°C.
- Distribuye los cubos de calabaza en la bandeja sin que se toquen demasiado.
- Rocía con 15 ml de aceite de oliva, sal y pimienta.
- Hornea durante 20-25 minutos hasta que veas los bordes dorados y la pulpa esté tierna al pincharla. Nota: No los amontones o se cocerán al vapor en lugar de asarse.
- Lava la quinoa bajo agua fría durante un minuto. Nota: Esto elimina la saponina, que da un sabor amargo.
- Colócala en la olla con 300 ml de agua y lleva a ebullición.
- Tapa, reduce el fuego al mínimo y cocina durante 12-15 minutos.
- Apaga el fuego y deja reposar 5 minutos hasta que el grano se vea translúcido y haya absorbido el agua. Remueve con un tenedor para que quede esponjosa.
- En un bol grande, mezcla la quinoa templada con la calabaza asada, las nueces, el perejil y la granada.
- Mezcla el aceite de oliva restante, el zumo de limón, la miel y la sal en un frasco hasta que el líquido se vea espeso y homogéneo.
- Vierte el aliño sobre la ensalada de quinoa con calabaza asada y mezcla con movimientos envolventes para no romper los cubos de calabaza.