Ingredientes:
- 225g pechuga de pollo deshuesada y sin piel
- 1 litro agua
- 1/2 cebolla pequeña, pelada
- 1 hoja de laurel
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 60g mantequilla sin sal
- 60g harina de trigo todo uso
- 750 ml leche entera, caliente
- Nuez moscada rallada, al gusto
- Sal al gusto
- Pimienta blanca molida, al gusto
- 2 huevos grandes, batidos
- 150g pan rallado fino
- Aceite vegetal para freír, cantidad suficiente
Instrucciones:
- Cocinar el Pollo: Hervir el pollo con agua, cebolla, laurel, sal y pimienta hasta que esté cocido. Desmenuzar el pollo y reservar el caldo (unos 250ml, una taza)
- Preparar la Bechamel: Derretir la mantequilla en una cacerola. Añadir la harina y cocinar hasta formar un roux dorado claro. Verter la leche caliente poco a poco, removiendo constantemente para evitar grumos. Añadir nuez moscada, sal y pimienta. Cocinar hasta que espese.
- Incorporar el Pollo: Añadir el pollo desmenuzado y un poco de caldo de pollo (opcional, para más sabor) a la bechamel. Mezclar bien.
- Enfriar la Masa: Extender la masa de croquetas en una fuente engrasada. Cubrir con film transparente directamente sobre la superficie para evitar que se forme una costra. Enfriar en la nevera durante al menos 1-2 horas (o mejor, durante la noche).
- Dar Forma a las Croquetas: Con una cuchara o con las manos (ligeramente engrasadas), formar las croquetas (cilíndricas o redondas, como prefieras).
- Rebozar las Croquetas: Pasar cada croqueta primero por huevo batido y luego por pan rallado, asegurándose de que queden bien cubiertas.
- Freír las Croquetas: Calentar abundante aceite en una sartén. Freír las croquetas en tandas, hasta que estén doradas por todos los lados. Escurrir sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.