Ingredientes:
- 2 tazas (475 ml) de leche entera fresca
- 1 vaina de vainilla (o 1 cucharadita de extracto de vainilla de buena calidad)
- 6 yemas de huevo grandes
- ¾ taza (150 gramos) de azúcar granulada
- ¼ taza (30 gramos) de maicena (fécula de maíz)
- 2 cucharadas (28 gramos) de mantequilla sin sal, fría y cortada en cubos pequeños
Instrucciones:
- Calentar la leche con la vaina de vainilla (abierta y rascada) en la cacerola hasta que casi hierva. Retirar del fuego y dejar infusionar durante 15 minutos. Si usas extracto de vainilla, añádelo al final.
- En un bowl, batir las yemas de huevo con el azúcar hasta que estén pálidas y cremosas. Añadir la maicena y batir hasta integrar completamente.
- Retirar la vaina de vainilla de la leche caliente (si la usaste). Verter lentamente un poco de la leche caliente sobre la mezcla de yemas, batiendo constantemente para temperar las yemas y evitar que se cocinen.
- Verter la mezcla de yemas temperadas en la cacerola con la leche restante. Cocinar a fuego medio, removiendo constantemente con el batidor de varillas, hasta que la crema espese y hierva. Continuar cocinando durante 1 minuto más para asegurar que la maicena esté completamente cocida.
- Retirar la crema del fuego y añadir los cubos de mantequilla fría. Batir enérgicamente hasta que la mantequilla se derrita y se incorpore completamente, creando una crema suave y brillante.
- Verter la crema pastelera en un bowl limpio. Cubrir la superficie con papel film, presionando directamente sobre la crema para evitar que se forme una costra. Refrigerar durante al menos 2 horas antes de usar.