Ingredientes:

  • 500g de puerros (solo la parte blanca y verde claro, aprox. 4 unidades grandes)
  • 250g de patatas (tipo Kennebec, peladas y chascadas)
  • 50g de cebolla blanca picada
  • 50g de mantequilla sin sal
  • 800ml de caldo de ave caliente
  • 100ml de nata líquida para cocinar (18% materia grasa)
  • Sal fina
  • Pimienta blanca
  • Nuez moscada
  • 5g de cebollino fresco para decorar

Instrucciones:

  1. Limpia los puerros retirando la base y las hojas verdes oscuras. Haz un corte en cruz en la parte superior y lávalos bajo el grifo para eliminar la tierra. Córtalos en rodajas finas.
  2. Derrite los 50g de mantequilla en la olla a fuego medio bajo. Añade los puerros, los 50g de cebolla y una pizca de sal. Cocina unos 10 minutos hasta que estén transparentes y blandos, sin que tomen color dorado.
  3. Pela los 250g de patatas y, en lugar de cortarlas limpiamente, introduce el cuchillo y rompe el trozo (chascar). Añádelas a la olla y rehoga 2 minutos con el puerro.
  4. Vierte los 800ml de caldo de ave caliente sobre los vegetales. Sube el fuego hasta que hierva y luego bájalo para mantener un borboteo suave. Cocina 15 minutos hasta que la patata se deshaga al tocarla con un tenedor.
  5. Añade la pimienta blanca y la pizca de nuez moscada. Prueba el punto de sal ahora, ya que el caldo puede haber aportado la suya propia.
  6. Retira la olla del fuego. Tritura con la batidora de vaso o de mano a máxima potencia durante al menos 3 minutos. Queremos romper cada molécula de fibra vegetal.
  7. Incorpora los 100ml de nata líquida mientras sigues batiendo suavemente. Hasta que la mezcla brille con un tono marfil.
  8. Sirve inmediatamente en cuencos precalentados. Decora con el cebollino picado y, si quieres, un hilo extra de nata o aceite de oliva.