Ingredientes:

  • 1 taza (140g) de avellanas crudas con piel
  • 115g de chocolate negro de buena calidad (al menos 55% cacao), picado
  • 1/4 taza (60ml) de leche entera
  • 2 cucharadas (30g) de azúcar granulada
  • 1 cucharada (15ml) de aceite neutro (como girasol o canola)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla puro
  • Pizca de sal marina

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 175°C. Extiende las avellanas en una bandeja para hornear en una sola capa. Hornea durante 12-15 minutos, hasta que estén fragantes y las pieles comiencen a agrietarse.
  2. Envuelve inmediatamente las avellanas calientes en una toalla de cocina limpia. Frota vigorosamente para eliminar la mayor cantidad posible de pieles. ¡No te preocupes si no quitas hasta la última!
  3. Coloca las avellanas tostadas y sin piel en un procesador de alimentos o licuadora de alta potencia. Procesa hasta que se forme una mantequilla suave y cremosa. Esto puede tardar varios minutos y deberás raspar los lados ocasionalmente.
  4. Derrite el chocolate negro en un baño maría o en un recipiente resistente al calor colocado sobre una olla con agua hirviendo a fuego lento. Revuelve ocasionalmente hasta que esté completamente suave.
  5. Agrega el chocolate derretido, la leche, el azúcar, el aceite, el extracto de vainilla y la sal a la mantequilla de avellanas.
  6. Procesa la mezcla hasta que quede completamente suave y cremosa. Esta es la base de tu deliciosa crema de avellana.
  7. Transfiere la crema de avellanas a un frasco de vidrio limpio. Deja que se enfríe a temperatura ambiente, luego refrigera durante al menos 30 minutos para que espese.