Ingredientes:
- 1 conejo troceado (aprox. 1.5 kg)
- 8 dientes de ajo grandes (aprox. 40g), pelados y laminados
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- 100 ml de vino blanco seco
- 1 ramita de perejil fresco picado
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Opcional: 1 guindilla roja pequeña
Instrucciones:
- Salpimentar los trozos de conejo.
- Calentar el aceite en la sartén/cazuela a fuego medio-alto. Dorar el conejo por todos lados hasta que esté bien dorado. Retirar y reservar.
- En el mismo aceite, añadir los ajos laminados y, opcionalmente, la guindilla. Cocinar a fuego medio hasta que los ajos estén dorados y fragantes, ¡pero cuidado que no se quemen!
- Retirar la sartén del fuego un momento. Incorporar el pimentón y remover rápidamente para que no se queme.
- Verter el vino blanco y remover para despegar los jugos caramelizados del fondo de la sartén. Cocinar durante un par de minutos para que se evapore el alcohol.
- Volver a añadir el conejo a la sartén/cazuela. Incorporar la hoja de laurel. Bajar el fuego a medio-bajo, tapar y cocinar durante unos 30-40 minutos, o hasta que el conejo esté tierno y cocido. Remover de vez en cuando y añadir un poco de agua o caldo si es necesario.
- Justo antes de servir el conejo al ajillo, espolvorear con perejil fresco picado.