Ingredientes:
- 1.2 kg de conejo troceado pequeño
- 150 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 cabezas de ajo morado
- 100 ml de vino blanco seco
- 50 ml de vinagre de Jerez
- 1 rama de romero fresco
- 1 hoja de laurel
- 1 manojo de perejil fresco
- 5 g de sal fina
- 2 g de pimienta negra molida
Instrucciones:
- Sazonar el conejo. Salpimentar los 1.2 kg de conejo troceado generosamente por todos sus lados.
- Preparar los ajos. Separar los dientes de las 2 cabezas de ajo y darles un golpe seco sin quitarles la piel.
- Calentar el aceite. Verter los 150 ml de aceite de oliva en la cazuela a fuego medio alto hasta que veas un ligero humo blanco.
- Aromatizar la base. Echar los ajos con camisa y dorarlos 3 minutos hasta que estén fragantes y de color ámbar. Retirar y reservar.
- Sellar la carne. Añadir el conejo en tandas (no amontonar) y freír 10 minutos hasta que la piel esté crujiente y suene un crepitar constante.
- Incorporar hierbas. Introducir el romero y el laurel en el aceite caliente para que liberen sus aceites esenciales durante 1 minuto.
- Desglasar con vino. Verter los 100 ml de vino blanco seco hasta que el vapor suba con fuerza, rascando el fondo con una cuchara de madera.
- Cocción lenta. Tapar y bajar el fuego al mínimo. Cocinar 20 minutos hasta que la carne esté tierna al pincharla.
- Añadir los ajos y vinagre. Reincorporar los ajos reservados y verter los 50 ml de vinagre de Jerez. Subir el fuego 2 minutos para evaporar el alcohol.
- Toque final. Espolvorear el perejil fresco picado y dejar reposar 5 minutos antes de servir hasta que la salsa se asiente y brille.