Ingredientes:

  • 1 codillo de cerdo grande (2-2.5 kg), con piel
  • 1 cebolla grande, picada (150 g)
  • 2 zanahorias, picadas (100 g)
  • 4 dientes de ajo, machacados (20 g)
  • 2 hojas de laurel
  • 1 ramita de romero fresco
  • 1 ramita de tomillo fresco
  • 125ml vino blanco seco
  • 500ml caldo de pollo o verduras (bajo en sodio preferido)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (para el marinado)
  • 1 cucharada de pimentón de la Vera
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • ½ cucharadita de comino molido
  • 1 cucharada de zumo de limón

Instrucciones:

  1. Prepara el marinado: En un bol pequeño, mezcla todos los ingredientes del marinado.
  2. Marina el codillo: Haz cortes en forma de rejilla en la piel del codillo. Unta el marinado por todo el codillo, asegurándote de que entre en los cortes. Cubre y refrigera durante al menos 2 horas, o preferiblemente toda la noche.
  3. Prepara la bandeja para hornear: Precalienta el horno a 160°C. Coloca la cebolla y las zanahorias picadas en el fondo de la bandeja. Añade el ajo machacado, las hojas de laurel, el romero y el tomillo.
  4. Sella el codillo (opcional): Calienta aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Sella el codillo por todos los lados hasta que esté ligeramente dorado. Este paso es opcional pero realza el sabor y la apariencia.
  5. Asa el codillo: Coloca el codillo en la rejilla dentro de la bandeja para hornear preparada. Vierte el vino blanco y el caldo en el fondo de la bandeja.
  6. Asa a fuego lento: Asa el codillo durante 2-2.5 horas, o hasta que la carne esté muy tierna. Riega el codillo con los jugos de la bandeja cada 30 minutos.
  7. Cruje la piel: Aumenta la temperatura del horno a 220°C. Asa durante 30-45 minutos adicionales, o hasta que la piel esté dorada y crujiente. ¡Vigila para evitar que se queme!
  8. Reposa y sirve: Retira el codillo del horno y déjalo reposar durante al menos 15 minutos antes de cortarlo. Esto permite que los jugos se redistribuyan, lo que resulta en un plato más tierno y sabroso. Sirve caliente.